ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

30 de octubre 2007 - 00:00

Peralta sostendrá perfil dialoguista para alejar crisis

ver más
Santa Cruz - Como Cristina de Kirchner a nivel nacional, también el flamante gobernador electo Daniel Peralta manejará desde el 10 de diciembre una importante cuota de poder, de la mano de una Legislatura con quórum propio.
El pasado domingo, en las urnas, el actual mandatario de transición no sólo logró evitar que la crisis social que azotó desde 2006 a la tierra natal de Néstor Kirchner se tradujera en votos en contra: también borró los escollos que en el recinto le complicaban proyectos clave; retuvo el control en 13 de los 14 municipios en juego (aunque no logró manotear Río Gallegos) y se quedó con las dos bancas de diputados nacionales que se pusieron a consideración del electorado.
Sin embargo, consciente de que la revulsión social es un germen latente que puede reverdecer (no se reflejó finalmente en el cuarto oscuro, pero sí logró llevarse puestos a dos mandatarios: Sergio Acevedo (marzo de 2006), y Carlos Sancho (en mayo de este año), ayer Peralta dejó en claro que mantendrá un perfil fuertemente dialoguista.
Sus condiciones de negociador -atendió de ambos lados del mostrador, como ex sindicalista bancario y ex subsecretario de Trabajo de Kirchner gobernador- lo convirtieron en el hombre elegido con el dedo por el Presidente para reemplazar a Sancho. El domingo, esa asunción fue plebiscitada y revalidada en las urnas.
Así, se convirtió en el primer gobernador de extracción sindical elegido en una provincia dominada por el justicialismo desde 1983. «La gente puso en valor su capacidad de gestión por sobre todas las cosas», dijo, y resaltó que «hace falta escuchar mucho a la gente, más que imponerles cosas o fijar políticas».
En esa línea, Peralta destacó que el diálogo «será un sello distintivo» de su futuro gobierno y que su gestión será «de puertas abiertas, amigable y pluralista». Con ese leit motiv, enfatizó que promoverá «un acuerdo social en Santa Cruz», en «sintonía» con el que alienta la presidenta electa. «Es una santacruceña más, a pesar de no haber nacido acá, y tiene una visión federal del país», dijo.
Sin embargo, aclaró que su relación con el sector público será «siempre a partir de paritarias sectoriales y generales, y teniendo en cuenta la capacidad presupuestaria de la provincia».
En paralelo, adelantó que trabajará «sobre una agenda legislativa que está pendiente, y que se atrasó con motivo de la crisis institucional» que vivió la provincia.
En el lote de iniciativas se anotan la prometida puesta en vigencia de una ley de Etica Pública y la creación de una oficina anticorrupción, que por cierto ya causan escozor en algunos miembros dilectos del kirchnerismo local.
«No es prioritario eliminar la ley de lemas», aseguró Peralta, sin embargo, respecto del polémico sistema electoral que aún persiste en la provincia.
En lo formal, relevadas 99,15% de las mesas, la fórmula de Peralta y Hernán Martínez Crespo (Frente para la Victoria Santacruceña), se impuso por 60.896 votos (54,12%), contra 40.907 (36,35%) de la dupla de Costa y el socialista Walter Cifuentes (Cambiemos para Crecer).
Muy lejos quedó el ex vicegobernador de Kirchner y hoy hipercrítico Eduardo Arnold (Unidos por Santa Cruz), con 1.612 sufragios (1,43%). De hecho, el voto en blanco se convirtió en tercera fuerza (5,57%), mientras que el nivel de participación fue cercano a 75%.
El triunfo de Cristina de Kirchner fue incluso mayor, ya que se alzó con 67,90% de las voluntades en la tierra natal de su esposo, muy lejos de sus remotas escoltas de la Coalición Cívica, Elisa Carrió (17,69%) y de UNA, Roberto Lavagna (10,31%).

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Veamos la nueva postal delineada por las urnas el pasado domingo:
· En la Legislatura, casi con seguridad 21 escaños quedarán finalmente en manos del oficialista FpV, y sólo tres serán controlados por la oposición (dos radicales y una ex Frente Grande). Contará así Peralta -como lo tuvo en 2003 el hoy crítico Acevedo- con quórum propio y los dos tercios necesarios incluso para sancionar espinosas leyes especiales.
De esta manera, podrá dejar de lidiar desde el 10 de diciembre con los siete diputados kirchneristas rebeldes que hoy responden a Acevedo.
· Los dos diputados nacionales en juego, en tanto, quedaron en manos de las espadas del oficialista FpV: el actual intendente de Puerto Deseado, Arturo Rodríguez, y Viviana Korenfeld.
· En la estratégica ciudad de Río Gallegos, en tanto, finalmente logró ser reelecto -aunque por escaso margen- el actual intendente, el radical Héctor «Pirincho» Roquel.
Sobre la madrugada del lunes, todavía los candidatos de los sublemas del Frente para la Victoria Santacruceña soñaban con revertir el signo político de una plaza que fue epicentro de las protestas sociales en la provincia. Pero luego la aspiración terminó por esfumarse.
Escrutadas 100% de las mesas, y sumatoria de sublemas mediante, Roquel obtuvo 13.072 votos (47,51%), contra 11.992 sufragios (43,59%) del titular del Concejo Deliberante, Raúl Cantín .
· Río Gallegos fue, en rigor, la única intendencia en la que se impuso la coalición opositora al kirchnerismo. Las trece comunas restantes siguieron en manos del FpV. Por caso, en Caleta Olivia logró su reelección Fernando Cotillo, lo mismo que Osvaldo Maimó en Pico Truncado. Sin embargo, en algunas localidades hubo resultados que sorprendieron. En la turística El Calafate, que alberga a la residencia de los Kirchner, cayó el hombre del cuestionado actual intendente, Néstor Méndez, a manos del candidato de otro de los sublemas del FpV.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias