Santa Cruz - Gremialistas y empresarios del sector intentarán nuevamente hoy en Buenos Aires llegar a un acuerdo que permita domar la grave revuelta petrolera en la tierra natal de Néstor Kirchner, que hoy cumplirá 26 días y que incluye la toma de dos plantas de YPF en el norte provincial. Fuentes de ambos sectores aseguraron ayer que las negociaciones por mejoras salariales se reanudarán finalmente hoy, tras un agónico cuarto intermedio dictado el pasado martes. Sin embargo, algunas versiones en la provincia daban cuenta de presuntas conversaciones previas desarrolladas ayer, con la pretensión de allanar hoy el tenso campo de discusiones. «Las reuniones fracasaron ya que tanto YPF como las cámaras y la organización gremial ejercen una fuerte postura», aseguró el gobernador Daniel Peralta, además de advertir que «ahora apareció una fórmula intermedia que está siendo evaluada por el sector petrolero». Mientras tanto, se mantiene el copamiento de plantas en Pico Truncado y Cañadón Seco -que sufren graves daños en sus instalaciones y serios derrames de petróleo-, y la parálisis de los yacimientos cercanos a Río Gallegos. El ex presidente bajó a Santa Cruz la expresa orden de resolver el grave conflicto para no incrementar el costo político que genera la perpetuación de la protesta. La estocada se mide, por caso, en los $ 30 millones que la provincia dejó de percibir en regalías no cobradas. La embestida es protagonizada por el titular del sindicato, Héctor «Chaco» Segovia, otrora incondicional del ex presidente pero que incomodó a Cristina de Kirchner al copar la planta de Pico Truncado poco antes de su desembarco en esa localidad. La Casa Rosada le soltó luego la mano, pero se vio obligada después a reanudar los contactos, ya que Segovia logró hace una semana su segunda reelección consecutiva, en peligrosa unción de los violentos.
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