Coparticipación: "La compensación a la Provincia de Buenos Aires es justa y busca corregir desequilibrios"

Ambito Nacional

El ministro de Hacienda y Finanzas bonaerense, Pablo López, hace foco en el impacto y contexto de la decisión de Alberto Fernández de trasladar poco más de un punto de coparticipación de CABA a la provincia que gobierna Axel Kicillof. Y repasa otros temas fuertes de agenda: canje de deuda, reclamos salariales, presupuesto 2021, progresividad tributaria y la incipiente aunque dispar reactivación.

“Va en la dirección correcta”. El ministro de Hacienda y Finanzas bonaerense, Pablo López, analiza el impacto “positivo” en la provincia de Axel Kicillof del flamante decreto de Alberto Fernández que les traslada poco más de un punto de coparticipación que hasta ahora recibía la Ciudad de Buenos Aires, y que para lo que queda del año les representa unos $ 10 mil millones adicionales.

“Busca corregir desequilibrios”, asegura en diálogo con Ambito respecto del actual reparto de fondos automáticos y sus problemas estructurales de arrastre.

En esa línea, López sostiene que CABA “puede dar una calidad de servicios que otras provincias no”, y que “la idea es reequilibrar" en ese sentido, "buscando generar un grado de desarrollo equivalente en todo el país".

La Ciudad tiene un nivel de recursos propio por sus propias características, porque muchas empresas tributan en la Ciudad de Buenos Aires aun cuando quizás sus actividades se desarrollan en el conjunto del país”, señala, entre otros ejes.

El ministro además afirma que la recuperación de los cuatro puntos de coparticipación por la pelea de María Eugenia Vidal en la Corte en pos de la actualización del Fondo del Conurbano quedaron sepultados por los mayores gastos derivados del traspaso a la Provincia durante la gestión macrista de subsidios al transporte y la energía eléctrica.

Y hace foco en otros temas de agenda fuertes en la provincia, en tiempos de pandemia: la “incipiente” aunque “dispar” reactivación de la actividad, los reclamos de recomposición salarial tras la suba a los policías, el canje de deuda luego del acuerdo a nivel nacional y los proyectos de presupuesto provincial y ley impositiva para 2021.

Periodista: Alberto Fernández definió por decreto el traslado de poco más de un punto de coparticipación de CABA a Buenos Aires. ¿Qué impacto relativo tiene esa medida en el esquema de fondos automáticos que recibe la provincia? ¿Implica una mejora estructural o sólo descomprime la coyuntura?

Pablo López: Es una medida que va en la dirección correcta. La provincia tiene un problema estructural en materia del esquema de coparticipación: tiene un aporte al país en términos de producto, de exportaciones, de recaudación en torno al 35%-40%, pero lo que recibe está cercano al 22%. Tuvo algún sentido en algún momento, buscando reequilibrar un poco la distribución de la actividad económica y poblacional del país, pero eso no se cumplió y hoy la Provincia tiene indicadores de pobreza por ejemplo muy altos (más del 50% de la pobreza está en la provincia de Buenos Aires). Con lo cual se trata de una medida que va en la dirección correcta, que le permite a la provincia recuperar algo de recursos en busca de este criterio que consagra de alguna manera la Constitución, que es buscar un grado de desarrollo equivalente en todo el país. Tiene impacto positivo, obviamente un punto es importante: haciendo un cálculo anual, se trata por ejemplo casi del pago de una masa salarial mensual. Pero la Provincia sigue teniendo un problema estructural.

P.: En CABA argumentan que es una medida inconstitucional e inconsulta que les saca fondos en medio de la pandemia, y de hecho van a la Corte. ¿Qué lectura hace respecto de la decisión política de transferir recursos de un distrito al otro, en este caso de CABA a Buenos Aires?

P.L.: En términos de equidad y equilibrio, busca corregir los desequilibrios. Hoy la Ciudad de Buenos Aires tiene recursos por habitante que son más del doble que en la Provincia de Buenos Aires y tiene un gasto por habitante que también es más del doble. La Ciudad tiene un nivel de recursos propio por sus propias características, porque muchas empresas tributan en la Ciudad de Buenos Aires aun cuando quizás sus actividades se desarrollan en el conjunto del país. Y la particularidad y las características inmobiliarias, que hacen también que los inmuebles más caros estén en la Ciudad y por lo tanto el nivel de recaudación propia es muy alto, comparado con otras provincias y específicamente con la de Buenos Aires. Con lo cual en primer lugar se trata efectivamente de buscar reequilibrar o corregir desequilibrios. Y yendo a la cuestión más jurídica, el aumento en la coparticipación que recibió la Ciudad durante el gobierno anterior primero fue realizado por una medida del mismo tenor que ésta, con un decreto, supuestamente en función de los mayores gastos que iba a tener que afrontar por la absorción de la Policía. Sin embargo, todos sabemos y fue dicho en ese momento también que lo que se le dio fue más que eso, y eso es lo que se está corrigiendo hoy: se le deja a la Ciudad los recursos que tienen que ver con el sostenimiento de la Policía, pero se le quita el exceso por sobre esos gastos. No hay ninguna injusticia y tampoco -entiendo- fue inconsulto, sino que el Presidente ya lo viene conversando desde principios de año.

P.: ¿Cuántos fondos adicionales le representa a la Provincia esta medida para este año y el siguiente?

P.L.: El cálculo, si lo tuviéramos que hacer este año, en términos anuales es de aproximadamente 30 mil millones de pesos, a precios de este año. Obviamente que este año no va a recibir eso la Provincia porque quedan cuatro meses, con lo cual este año serán aproximadamente 10 mil millones de pesos. El cálculo anual ronda los $ 30 mil millones, y hay que ver el año que viene en función de cómo evoluciona la recaudación, la nominalidad de la economía y el nivel de actividad.

P.: ¿Los fondos serán coparticipados a los municipios?

P.L.: Formalmente no está establecida la coparticipación a los municipios. Lo cierto es que nosotros estamos trabajando con los municipios desde que asumimos, y más intensamente desde que comenzó la emergencia de la pandemia. Hemos asegurado el funcionamiento normal de los municipios, el pago de salarios de los municipios y el refuerzo del sistema de salud no sólo provincial sino también municipal. Hemos transferido ya cerca de 15 mil millones de pesos por fuera del sistema de coparticipación; es decir, asistencia financiera extraordinaria en estos meses, con lo cual el trabajo con los municipios en términos de asistencia financiera está presente y va a seguir estando, porque es vocación de este gobierno provincial que así sea.

P.: ¿Se trata de recursos con asignación específica para Seguridad?

P.L.: Una parte sin dudas va a ser destinada a seguridad. Hay que reforzar lo concerniente al Ministerio de Seguridad, a la Policía bonaerense, como lo anunció el gobernador la semana pasada. La política salarial sin duda, pero también el equipamiento. Hay serias deficiencias que se arrastran de años y que se están corrigiendo y se van a ir corrigiendo. Pero, como estuvo establecido este fondo, es para el fortalecimiento fiscal. Es decir, que es más amplio que el destino específico de Seguridad. Es para el fortalecimiento fiscal de la Provincia de Buenos Aires.

P.: ¿Los cuatro puntos de coparticipación recuperados durante la gestión de Maria Eugenia Vidal a fuerza de un desembarco en la Corte en pos de la actualización del Fondo del Conurbano mejoraron la ecuación en lo que respecta al reparto de fondos automáticos a Buenos Aires?

P.: La Provincia de Buenos Aires ha perdido gran cantidad de puntos de coparticipación desde finales de la década del ochenta con el esquema de coparticipación que se formalizó en 1988. Ha perdido entre 6 y 8 puntos desde ese momento. Y la situación desde ese entonces ha sido oscilante, pero no se han recuperado. Y la recuperación que hubo en los últimos cuatro años de esos puntos de coparticipación que señalás ha tenido como contrapartida que la Provincia ha absorbido una serie de gastos que casi compensan completamente esos puntos adicionales de coparticipación. Con lo cual, cuando uno hace la cuenta completa, no ha habido una mejora en la situación estructural de la Provincia. Me refiero a la absorción de gastos de subsidios al transporte y a la energía eléctrica que se realizó durante el Gobierno anterior, que hizo que la Provincia tuviera que asumir una serie de gastos que absorbieron aproximadamente el 75% de lo que se recuperó en términos de coparticipación. Y si a eso se suma lo que ha pasado en los últimos cuatro años con el sistema jubilatorio en la Provincia, con el IPS, donde dado algunas medidas que se han tomado se ha generado un déficit muy fuerte en la Caja de Jubilaciones, la cuenta da que hay que afrontar más gastos en relación a lo que sucedía en 2016.

P.: ¿Qué tajada de la torta total de coparticipación cree que debería recibir la Provincia?

P.L.: No es sencillo establecer qué porcentaje debería recibir porque los criterios que se usan tienen que ver con la búsqueda de equilibrar; hay un esquema solidario en donde las provincias de mayores recursos redistribuyen hacia las de menores recursos. Sin embargo lo que ha pasado con la Provincia de Buenos Aires es que, así como tiene mucha riqueza en términos de generación de producto para el país, también es una provincia que tiene enormes necesidades por el nivel de pobreza que tiene dada la distribución poblacional de los últimos 30 años. El espíritu del sistema de coparticipación del ‘88 tenía que ver con tratar de generar mayores recursos hacia provincias con menores recursos y menos población, para generar incentivos para que la población se quede en esas provincias y no migre hacia la Provincia de Buenos Aires. Sin embargo, eso no ha sucedido y el Conurbano ha recibido una gran cantidad de población del resto del país que hace que hoy la Provincia tenga un nivel de necesidad en términos de gasto muy grande. No se puede poner un número, pero sí lo que hay que decir es que cuando uno piensa que lo que hay que buscar es que cada provincia tenga un Estado que pueda proveer a sus habitantes un nivel de servicios que sea equitativo en todo el país, hoy la Provincia de Buenos Aires tiene un problema. Y ahí viene la comparación con la Ciudad de Buenos Aires también: está en condiciones de darle a sus habitantes una calidad de servicios que otras provincias no pueden, y eso es un poco lo que se está discutiendo y la idea de reequilibrar en ese sentido, buscando generar un grado de desarrollo equivalente en todo el país.

P.: ¿El envío de fondos discrecionales durante esta gestión de Alberto Fernández no actúa en los hechos como un nivelador respecto del retraso de la coparticipación?

P.L.: Las transferencias no automáticas buscan de alguna manera compensar, pero esa compensación es muy parcial, no llega a compensar el problema estructural. Aun si uno toma en cuenta esos recursos no automáticos, en términos de cantidad de recursos por habitante, sumando lo automático con lo no automático, la provincia sigue siendo la que menores recursos per capita recibe. Y esto aparte en los últimos meses se ha dado en un marco de emergencia muy particular, en el cual la provincia de Buenos Aires ha sido el foco de la pandemia, con lo cual la exigencia sobre el sistema de salud ha sido muy grande. Esos fondos recibidos han contribuido al refuerzo que se ha hecho en el sistema de salud y también la asistencia a los municipios. En ese sentido hay que entender la asistencia no automática que ha realizado el Gobierno nacional a la Provincia en estos meses.

P.: A partir de los recursos adicionales que surgen del traspaso del punto de coparticipación, el Gobierno de Axel Kicillof anunció una recomposición para los policías. ¿Evalúan recomposiciones salariales para el resto de los gremios en el corto plazo?

P.L.: En todos estos meses no dejamos de trabajar nunca en la cuestión salarial y hemos tomado medidas que tuvieron que ver con reclamos puntuales, algunos de ellos que venían de años, como por ejemplo hemos avanzado en el pase a planta de muchísimos trabajadores del Estado provincial, con lo cual es algo que miramos permanentemente. Así como lo hemos marcado la semana pasada, la Policía bonaerense ha sufrido en los últimos cuatro años una pérdida importante en el poder adquisitivo del salario. Eso ha pasado en otros sectores del Estado provincial: si bien Seguridad y la Policía bonaerense fue el más afectado, otros sectores -los estatales de la Provincia- también han sido afectados en los últimos cuatro años, ha habido un deterioro en el poder adquisitivo. Nosotros hemos realizado a principios de año el inicio de un camino: hemos asignado una suma fija de 4 mil pesos a todos los trabajadores estatales, hemos podido cerrar también una paritaria con el sector docente para los primeros seis meses del año. Y la idea es seguir en esa línea; estamos evaluando cómo son los pasos a seguir con esos objetivos, buscando un salario que esté acorde con las necesidades de vida de los trabajadores de la provincia.

P.: Acaban de prorrogar el canje de deuda bonaerense hasta el 9 de octubre. ¿Cuán cerca o cuán lejos están de llegar a un potencial acuerdo con los tenedores y que rol juega el acuerdo de reestructuración de deuda logrado a nivel nacional?

P.L.: El acuerdo alcanzado por el Gobierno nacional es un hecho importantísimo en sí mismo, y para la Provincia de Buenos Aires. En sí mismo porque se ha generado un hito muy fuerte en términos de la recuperación de la sostenibilidad de la deuda en moneda extranjera del Gobierno nacional, a partir de estos dos canjes, tanto el de ley local como el de ley extranjera. Se ha puesto sobre la mesa la idea de sostenibilidad: mirar el perfil de vencimientos, que sea un perfil aceptable, compatible con una política de desarrollo económico, que es lo que necesita la Argentina. Se ha bajado enormemente el nivel de cupones, de tasa de interés; se ha generado un ahorro para los próximos años muy importante, de aproximadamente u$s 40 mil millones, y eso sin duda es muy importante. En lo que respecta a Buenos Aires, la Provincia comparte de alguna manera acreedores con la Nación, con lo cual esto hizo que durante las negociaciones del acuerdo nacional nosotros continuásemos permanentemente en diálogo con nuestros acreedores, pero de alguna manera el foco estaba puesto en cómo se iba desarrollando el proceso nacional. A partir de que se dio el cierre del acuerdo nacional se han intensificado las conversaciones con nuestros acreedores y estamos en ese proceso de diálogo permanente, para intentar arribar a un acuerdo. Lo que buscamos es una solución que le permita a la Provincia de Buenos Aires, así como lo ha hecho el Gobierno nacional, recuperar la sostenibilidad de la deuda. Hoy la Provincia tiene una deuda que está concentrada en un 84% en moneda extranjera. Eso para una provincia como es Buenos Aires, que no genera recursos en dólares, es altamente insostenible y peligroso. De hecho se ha visto con las devaluaciones de los últimos dos años que esa deuda en dólares ha generado una presión sobre las finanzas de la provincia enorme. Una deuda en dólares que cuando se tomó en 2016 y 2017 representaba una parte del presupuesto de la provincia, hoy representa muchísimo más, dada la devaluación. Obviamente el presupuesto se mide en pesos. Y a eso se suma que los vencimientos de deuda estuvieron muy concentrados en el corto plazo, y la mayor parte de la deuda vence en este 2020, en 2021, 2022 y 2023. Y a eso se le agregan tasas de interés altas, que en promedio rondan el 8%. Esa estructura es la que hay que cambiar: hay que bajar los cupones, hay que cambiar la concentración de vencimientos en los próximos años. Y en ese sentido estamos trabajando, buscando recuperar esa sostenibilidad de la deuda que hoy no la tiene la deuda de la Provincia de Buenos Aires.

P.: ¿Qué ejes centrales tendrá el proyecto de presupuesto provincial 2021 y en cuánto incidirá la pandemia?

P.L.: Estamos trabajando en el proyecto de presupuesto. Lo que buscamos es que refleje lo que venimos haciendo y lo que pensamos que tiene que ser la gestión de la Provincia de Buenos Aires en los próximos años. Se han dado señales muy concretas en las últimas semanas, por ejemplo con el anuncio del plan Provincia en Marcha que ha hecho el gobernador. Vamos a poner un enorme foco en el enorme déficit de infraestructura que tiene la Provincia, se ha ya anunciado un plan de infraestructura que llamamos Plan Quinquenal pero que implica para lo que queda de este año y para el próximo alrededor de $ 130 mil millones. El foco en la infraestructura es muy importante para avanzar en la construcción de viviendas, para avanzar en la construcción y en terminar obras viales fundamentales para la conectividad de la provincia, para avanzar en obras hídricas, ese es un eje central. Por otro lado, lo productivo: seguir apuntalando el eje productivo de la provincia, el fortalecimiento de distintos sectores de la cadena, de la demanda, la generación y el sostenimiento del empleo, eso sin duda van a ser ejes que van a estar. Y más allá de eso, seguir reforzando el sistema de salud y avanzar fuertemente en el fortalecimiento de la seguridad de la provincia.

P.: ¿El proyecto de ley impositiva 2021 podría llegar a incluir la suba de Ingresos Brutos a sectores económicos con ganancias durante la pandemia como los bancos? ¿O planean alguna otra corrección en materia de progresividad impositiva?

P.L.: Estamos trabajando en ese sentido. Lo que puedo adelantar es que siempre buscamos una estructura tributaria que sea lo más progresiva posible porque creemos que esa es la forma que el Estado provincial tiene para obtener recursos para poder hacer frente a las enormes necesidades que hay.

P.: A principios de mes habló de una incipiente recuperación en la actividad de la provincia. ¿Cuáles son los sectores que la encabezan y cuáles marchan a la retaguardia?

P.L.: Lo que se está viendo respecto de los muy fuertes niveles de caída que ha habido en los meses de abril y mayo y un poco también en junio es esta incipiente recuperación, que es dispar, es importante señalarlo. Es despareja y hay algunos sectores que están mostrando un repunte, y otros que no tanto. Se está hablando bastante de esto no sólo en la Provincia de Buenos Aires sino en el conjunto del país e incluso en el mundo. Esta idea de una reactivación despareja y dispar. Hay algunos indicadores que están vinculados a la industria automotriz y de la construcción que están mostrando ciertos niveles de recuperación. Por eso creemos que es muy importante lo que puede hacer el sector público; lo que estamos haciendo en términos de obra pública creemos que es central para apuntalar esta incipiente recuperación y para que se solidifique.

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