22 de agosto 2003 - 00:00
Retoma Catamarca el domingo suspendida elección de marzo
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Ayer, Castillo en Buenos Aires sólo logró una charla de pasillo con Kirchner, luego de la firma de un convenio para la construcción de escuelas. Según el gobernador, «con una sonrisa» el Presidente le mencionó encuestas que dan ganador a Del Moral.
La elección en Catamarca fue suspendida el pasado 2 de marzo a causa de incidentes protagonizados por barrionuevistas ante la impugnación -por la Corte Suprema de Justicia de la Nación- de su líder, el entonces candidato a gobernador Luis Barrionuevo. De allí la expectativa puesta en que los comicios se desarrollen normalmente, con la presencia de 450 efectivos de Gendarmería Nacional y de Policía Federal, que acompañarán a 2 mil policías provinciales en la custodia del acto.
El clima electoral se recalentó ayer, luego de que los apoderados del PJ presentaran una denuncia penal por supuesta tentativa de fraude en los padrones electorales, ante irregularidades por «la inclusión de ciudadanos que hace pocos días sufragaron en Tucumán y Santiago del Estero». En este marco, hoy se harán los respectivos cierres de campaña.
La coincidencia de Kirchner con Castillo en el resquemor hacia Barrionuevo se remite a marzo. En ese entonces, el santacruceño se encontraba en plena campaña presidencial y su esposa, la senadora Cristina Fernández, fue agredida a huevazos por mujeres del PJ local que comanda el gastronómico. No le perdonaban que impulsara la destitución de Barrionuevo del Senado, precisamente por los hechos violentos del 2 de marzo.
Desde ese día, tanto Castillo como Kirchner se la tienen jurada al senador catamarqueño quien, luego de ser corrido del PAMI nacional, sufrió purgas en la Gerencia de Empleo local, a la cual habían accedido sus hombres de la mano de Eduardo Duhalde. La idea del Presidente sería que su Frente para la Victoria selle con el mismo Frente Cívico y Social, una vez conocido el resultado del domingo, una alianza para las elecciones de diputados y senadores nacionales del 26 de octubre.
El domingo es, por lo tanto, un día decisivo, en el cual el peronismo ensayará una idea cuya estructura semiológica tiene vieja data: «Liliana Barrionuevo al gobierno, Luis Barrionuevo al poder». De hecho, si la diputada provincial triunfa, el presidente de Chacarita se convertirá en su ministro de Gobierno, accediendo a los rieles de la gestión. Aunque la candidata niega que su hermano sea quien detente el poder detrás de su figura, hay un mensaje subliminal que abunda en las paredes de Catamarca: las pintadas rezan «L. Barrionuevo», lo que puede significar el nombre de cualquiera de los dos hermanos.




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