Misiones - A un año ayer de la elección de convencionales constituyentes que le arrebató su sueño de ser reelecto, el gobernador Carlos Rovira -escrutinio provisorio en mano- logró trocar la tristeza de ese recuerdo por el festejo del triunfo del senador nacional Maurice Closs, que le permitirá al Frente Renovador (FR) mantenerse otros cuatro años en el poder. Según el relevamiento de las mesas -extremadamente engorroso y lento, dada la vigencia de la ley de lemas-, el radical renovador Closs (en fórmula con la diputada provincial justicialista Sandra Giménez) lograba ayer 155.870 votos (38,38%), contra 118.356 sufragios (29,14%) del actual vicegobernador Pablo Tschirsch (por el Frente para la Victoria, en dupla con el intendente de Campo Ramón, Adolfo Pischik). El ex mandatario y fugaz ex presidente Ramón Puerta (Unión Popular) debió conformarse con el tercer puesto (15,19%), mientras que el voto en blanco se convirtió en cuarta fuerza (7,8%). Sin embargo, Tschirsch recién hoy por la mañana, en conferencia de prensa, admitirá formalmente la derrota. Le salió mal su estrategia de distanciarse de Rovira para militar como candidato del FpV. Más cauteloso que nunca, Néstor Kirchner apostó fichas tanto a Closs como a Tschirsch, por lo que anotaron la victoria del primero como propia. Ayer, Rovira destacó el triunfo de la renovación -lo leyó como «una fuerte legitimación de las políticas y de las obras públicas»- y resaltó el nivel de participación de la ciudadanía en los comicios, el «más alto desde el 85». En esa línea, enfatizó que cuando asuma en la Cámara -fue electo diputado provincial, por lo que lideraría la Legislatura-, apostará a garantizar la «gobernabilidad». Además, castigó a su hoy distanciado vice, al lamentar que hasta ese momento ningún adversario haya reconocido la derrota. También salió al ruedo público el obispo emérito de Iguazú, Joaquín Piña, quien encabezara en 2006 la embestida del taquillero Frente Unidos por la Dignidad contra la aspiración reeleccionista de Rovira. Pero esa coalición estalló en mil pedazos y el domingo, su candidato -el camionero Adolfo Velázquez- hizo una pobre elección. «No estoy amargado; prefiero perder defendiendo a los pobres», dijo, además de lamentar que los misioneros perdieron «una oportunidad interesante para el cambio» y que «la gente se deja comprar» porque «se valoran los intereses inmediatos, materiales». Impreciso, dijo además dudar «bastante de los resultados de las elecciones». «Creo que ahí había un fraude de distintas formas que se estaba preparando hace mucho tiempo y eso influyó bastante», dijo, en declaraciones difundidas por Misiones On Line. Closs tiene 36 años -será el gobernador más joven del país- y proviene de la UCR, que presidió desde 2001 a 2003. Además de ganar la gobernación misionera, el oficialista FR obtuvo nueve de las 20 bancas en juego en la Legislatura. Los restantes 11 escaños se repartieron entre el FpV (6), el Frente Unión Popular (3), el Frente por la Dignidad (1) y el Frente de Todos (1). Según fuentes renovadoras, esa fuerza conservará el bloque mayoritario, con 21 bancas sobre 40 (desde diciembre, aumentará en 5 el número de escaños, tras ser derogada una ley que lo recortó a 35). En tanto, en lo que respecta a las 75 intendencias, 41 quedaron en poder del FR, mientras que 17 fueron para el FPV; 2, para la UCR; 2, para frentes vecinales, y las restantes para el PJ. Posadas será comandada desde diciembre por el FR, al imponerse el candidato rovirista Orlando Franco. En paralelo, de las cuatro bancas de diputados nacionales en juego, dos quedaron en manos del Frente Renovador (con Stella Maris Leververg y Timoteo Llera) y una fue para el FpV (Juan Manuel Irrazabal). El cuarto escaño, en tanto, deberá terminar de dirimirse en el escrutinio definitivo -que arranca mañana- entre Héctor Dalmau (Unión Popular) y Julia Perié (FpV).
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