23 de diciembre 2002 - 00:00
Saadi y Barrionuevo irán a afiebrada interna peronista
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La idea del saadismo es recuperar la hegemonía perdida desde que el interventor Víctor Ramos se hizo cargo del partido. A tal punto Saadi mordió el polvo de la derrota que estuvo expulsado del PJ hasta que Ramos dictó una amnistía para los exonerados.
Para poner a Barrionuevo por estrado de sus pies, Saadi confía, sin embargo, en el poder cosechado por su familia a lo largo de décadas al frente de la provincia. Signo de ello, aseguran en sus filas, es haber presentado para esta compulsa la contundente cifra de 165 sublemas para senadores departamentales, intendentes y concejales mientras sus rivales apenas llegaron a las 7 decenas. El resto de los cargos se juega sin sublemas.
A pesar de esto, los saadistas reconocen que Barrionuevo tiene la ventaja de dominar una enorme billetera gracias a sus contactos con el gobierno nacional. La llave de ese tesoro la guarda, se quejan los saadistas, la esposa del sindicalista gastronómico, la ministra de Trabajo de la Nación, Graciela Camaño, a través de los planes Jefas y Jefes de Hogar Desocupados.
La interna estará, por tanto, bajo constante amenaza de terminar en un culebrón electoral. Se tratará de una compulsa cerrada para los cargos partidarios (en este rubro están habilitados para votar unos 35 mil afiliados) y abierta para los cargos electivos (podrán votar, en este sentido, unos 180 mil ciudadanos). Habrá urnas diferenciadas según lo que el ciudadano deba votar.
Barrionuevo -quien dijo que renunciará a su banca para dedicarse de lleno a la interna- se muestra confiado y provocador como un boxeador antes de salir al cuadrilátero. No para de blandir una encuesta encargada por el gobierno Nacional a la consultora Julio Aurelio en la cual la intención de voto para gobernador lo ubica a él en primer lugar con 20,9 por ciento de los encuestados. En segundo término se ubicaría el actual gobernador radical Oscar Castillo con 17,9 por ciento; tercero, el senador nacional de la UCR Eduardo Brizuela del Moral con 17,7 por ciento, y cuarto Ramón Saadi con 8 por ciento.
La disputa entre los adversarios de la interna peronista está plagada de acusaciones y advertencias, marco en el cual Saadi amenazó con retirar su lista de las internas por sospechas de «fraude», a raíz de que la Junta Electoral responde al barrionuevismo.
Sin embargo, ayer, en un acto del saadismo en que se presentó el film «Grito Sagrado», los militantes de Unidad y Lealtad Justicialista desmintieron que puedan bajarse de las internas. Aseguran que si las elecciones son limpias, apoyarán al ganador de la compulsa para poder vencer al castillismo. El PJ lleva 12 años sin ganar unos comicios.
De todas formas, en Catamarca muchos apostarían dinero a que Barrionuevo y Saadi no llegarán a entenderse. La última jugada del senador nacional es una muestra de que la provincia es demasiado chica para los dos contrincantes. Hizo que la intervención del partido vetara los congresales menemistas que no estaban a favor de los encuentros del PJ convocados por Eduardo
Duhalde, corriendo a los saadistas de los encuentros realizados en Buenos Aires.




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