2 de diciembre 2003 - 00:00
Salientes dejan cerco en legislaturas para controlar a sucesores
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También a nivel nacional, Eduardo Duhalde intentará cortarle canales de poder a Néstor Kirchner en la Cámara de Diputados donde ya obtuvo la presidencia y la jefatura del bloque peronista y va por más.
Todos ellos son mandatarios salientes a los que el apremiante clima político obligó a consensuar la sucesión con líderes de la oposición partidaria, quienes, de todas formas, evolucionaron en estrategias defensivas.
De hecho, la selección natural hizo que tanto el pampeano Carlos Verna como el santafesino Jorge Obeid dispusieran de gabinetes verticalistas y con mínimos aportes de los mandatarios salientes.
En La Pampa, de los 24 diputados de la unicameral, 14 son del PJ, 5 del Frente para la Victoria y 5 del Frente Alternativo Pampeano que lidera el radicalismo.
De los justicialistas, la mayoría de 8 legisladores son marinistas puros, incluidos el presidente de bloque José Pérez (hombre del actual vicegobernador Heriberto Mediza), mientras el vice es Roberto Robledo.
En medio de la escena se encuentran tres marinistas históricos, pero que pujaron muy fuerte para que Verna fuera el candidato a gobernador del peronismo. Se trata de la futura vicepresidenta de la Legislatura, Elsa Lavegorra; el sindicalista de UPCN Jorge Lescano; y el actual ministro de Gobierno, César Ballari.
Por último, los otros tres justicialistas, encabezados por Oscar Pepe y Patricia Lavin, son vernistas puros, quienes deberán debatirse en la soledad de su propio bloque.
El esquema legislativo hace recordar entonces a la situación que debió enfrentar el ex gobernador Néstor Ahuad, en el período 1987/1991 durante el cual Marín lo tuvo en jaque continuamente con las leyes que necesitaba del Parlamento local.
Verna, sin embargo, no será presa fácil y demostró sus aptitudes para la defensa y el ataque nombrando un gabinete enteramente de su propio puño y letra que dejó helado a más de un marinista.
De hecho, Marín no tuvo otra opción que aceptar la candidatura a gobernador del saliente senador nacional, ya que era el único peronista con espalda política aparte de él para enfrentar la compulsa electoral en que Kirchner jugó por fuera del partido.
En Catamarca, por su parte, Oscar Castillo tiene a alguien mucho más fácil de custodiar. Eduardo Brizuela del Moral -a pesar de ser la cabeza de la oposición al saliente mandatario dentro del radicalismo-, no demostró tener cintura política propia para ejercer su campaña electoral y, por extensión, planificar un mandato independientemente de la conducción del Frente Cívico y Social.
En Diputados, entre radicales celestes, rojos y filoperonistas, Castillo tendrá 13 de los 22 diputados oficialistas mientras que el brizuelismo puro sólo tendrá tres representantes.
En el Senado, en tanto, 11 de los 12 legisladores del FCS son castillistas.
Queda claro que, al menos en los primeros tramos de su gestión, Brizuela del Moral, cuyos colaboradores aseguran que quieren darle un sello personal a su administración, estará obligado a consensuar políticas con el castillismo.
Santa Fe, por último, es un caso distinto ya que Carlos Reutemann encontrará dificultades en ponerle topes a su sucesor, Jorge Obeid, tal como lo hizo en su anterior mandato.
Mientras el bloque peronista llegó a escindirse en dos partes en la primera gobernación de Obeid, en esta oportunidad las cosas estarán más parejas en ambas cámaras legislativas.
Por ahora, el justicialismo saldrá a la cancha con bloque único. De 50 diputados tendrá 28 legisladores. De ellos, 13 son de Obeid, 9 del reutemista Alberto Hammerly y 2 de la rama obrera del partido, usualmente aliados a Reutemann. Por otra parte, trabajarán en tándem con el PJ los tres diputados de Héctor Cavallero y la banca de la UCeDé.
El presidente de la Cámara será Edmundo Barrera, hombre de Hammerly; y el vice primero, el intendente obeidista de Rufino Roberto Deheza. En tanto, la conducción del bloque será colegiada.
Como se ve, a juzgar por los nombres que jurarán hoy en Santa Fe, las preponderancias están al límite y dependerán de cómo evolucione la gestión de Obeid.




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