Neuquén - Empecinado en quitarle trascendencia política a su reciente adhesión al proyecto político nacional de Cristina de Kirchner, el gobernador Jorge Sapag intentó dar por terminados los cortocircuitos generados dentro del Movimiento Popular Neuquino (MPN) tras su mudanza a la Concertación Plural que impulsa el kirchnerismo. «No me voy a referir más al tema. Mi alineamiento fue institucional y debemos ser capaces de no partidizar las decisiones de gobierno», dijo en referencia a la adhesión al Acuerdo del Bicentenario, al que se sumó forzado en gran parte por la necesidad de establecer una buena sintonía con la Casa Rosada debido a los graves problemas financieros que enfrenta hoy la provincia de Neuquén. Esta semana, mediante una solicitada, un sector del MPN acusó a Sapag de haber traicionado al partido.
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