Neuquén (de nuestra agencia) - El gobernador Jorge Sapag defendió su decisión de tomar $ 118 millones que se encontraban como fondos fiduciarios en poder de la sociedad estatal Fiduciaria Neuquina SA para ser destinados al pago de proveedores y la ejecución de obras públicas previstas. Esta medida fue anticipada por la ministra de Economía, Esther Felipa Ruiz, y criticada duramente por la oposición política -PJ kirchnerista, UCR cobista, partidos de izquierda como Libres del Sur y UNE (sindicatos estatales)- por entender que el destino original de este dinero, que había ingresado en pago por las renegociaciones de los contratos petroleros, debía estar destinado sólo para sus fines específicos, esto es, ejecución de obras públicas provinciales o municipales. Sin embargo, según opiniones recogidas por este diario, analistas económicos ponderaron la decisión de Sapag de recurrir a fondos ociosos, que serán devueltos con Letras de Tesorería a una tasa de interés del 6% anual, y no salir a buscar plata fresca al mercado por encima de esos montos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Están totalmente equivocados, no aceptan la diferencia entre el concepto de asignación presupuestaria y de asignación financiera. Que critiquen, pero que también hagan propuestas», reprochó el gobernador. Y fustigó sin nombrarlos a los diputados provinciales del kirchnerista Frente para la Victoria por el modo en que se utilizan los fondos de la ANSES. «Muchos de quienes me cuestionan son del mismo palo del Gobierno nacional, que precisamente hace lo mismo con las Letras de la Tesorería».
Ruiz había confirmado días atrás que el tesoro provincial tomará $ 118 millones de esos fondos fiduciarios que se originan por el pago de la renovación de los contratos petroleros y dejó en claro que «no hay cambio de destino de esos fondos», proveniente de la renta hidrocarburífera. La ministra afirmó, en ese momento, que el dinero sigue aplicándose «a obras públicas, a viviendas y a equipamiento de salud, tal cual lo dice la Ley Nº 2615». Una de sus colaboradoras inmediatas, la subsecretaria de Hacienda, María Vaqueiro de Albiger, aclaró que se trata de un movimiento «estrictamente financiero y no hay una captación de partidas presupuestarias para otros fines», como gastos corrientes. Para esto se necesitaría una ley que avale dicha operación. Admitió que el Gobierno neuquino necesita fondos para saldar deudas, cuyo monto asciende a los $ 270 millones entre pagos a proveedores, obras públicas y acreencias internas (organismos y empresas públicas). Sin embargo, explicó que los recursos se obtendrán de «fondos ociosos con los que cuenta la fiduciaria y que están a la espera de obras aprobadas», es decir, aquellas obras de envergadura con plazos de ejecución prolongados.
El mensaje oficial trató de inyectar tranquilidad a un mercado nervioso y altamente sensible por la falta de pagos a proveedores y por la posibilidad de que se pospongan los pagos de los bonos en dólares (Tidepro) que fueron emitidos por la anterior gestión de Jorge Sobisch por un total de u$s 250 millones y registran vencimientos de capital dentro de los próximos 24 meses. El rescate de esos títulos vence en 2014, pero una postergación en los vencimientos pactados podría incidir en su cotización en el mercado, donde existe una buena perspectiva por su cotización por sobre la par, registrando un excelente rendimiento en dólares. Uno de sus atractivos son las garantías con reservas petroleras. El equipo económico de Sapag está analizando una nueva ingeniería financiera para paliar la difícil situación con que cierra este ejercicio y tratará de mejorar la débil emisión de bonos provinciales que se hizo en esta gestión (Tiprodeu) por un volumen de $ 150 millones, que los expertos consideran muy bajo y a un período muy corto, lo que está incidiendo negativamente en su cotización en el mercado secundario.
La nueva operación financiera (toma de fondos fiduciarios a cambio de Letras del Tesoro) está autorizada por la Ley Nº 2.665 y el Decreto Provincial Nº 1.996/09, con «el objetivo de otorgarles mayor rentabilidad a los fondos», según dijo Ruiz, para quien de ese modo se puede dar «respuesta a las necesidades financieras de obtener un Presupuesto equilibrado», un objetivo que procura el Gobierno provincial y sobre el cual Ruiz señaló que se logra en la medida en que «todos los recursos ingresen». Indicó que actualmente «los recursos que presupuestamos no son los que vamos ejecutando en la fecha».
A modo de ejemplo mencionó la situación con los fondos del Plan de Asistencia Financiera (PAF): la provincia pidió a Nación $ 278 millones, de los cuales sólo recibió $ 205 millones, unos $ 73 millones menos. Añadió que, si a estos recursos se les suman los gastos originados en la atención dada a los sectores de Salud y Educación, quedan justificadas las necesidades financieras. Y afirmó que la proyección de deuda alcanza «los $ 300 millones».
Dejá tu comentario