Buenos Aires - El Gobierno de Daniel Scioli confía en lograr el martes próximo -o a más tardar el miércoles- que la Legislatura convierta en ley el proyecto de presupuesto 2010, que contempla un déficit estimado de $ 5.350 millones y una necesidad de financiamiento por $ 10.700 millones.
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No prosperó un primer intento de cosechar el aval al estratégico plan de gastos mañana mismo, en sintonía con la aprobación del Presupuesto nacional.
No obstante, en la dilación logró Scioli que se incorpore al proyecto la solicitud de aval para un endeudamiento este año por $ 2.100 millones para pagar gastos corrientes, enviada la semana pasada a la Legislatura y cuya sanción de otra manera se hubiera dilatado inconvenientemente, desaprovechando la suspensión de algunos artículos incómodos de la Ley de Responsabilidad Fiscal.
De concretarse la semana que viene la sanción del plan de gastos para el año entrante -fuentes gubernamentales y legislativas del oficialismo se mostraron ayer optimistas-, habrá logrado finalmente el ex vicepresidente esquivar el incómodo recambio legislativo del próximo 10 de diciembre, que lo hubiera dejado en inferioridad de condiciones para defender su proyecto de recursos y gastos.
Acuerdo
La postal fue acordada tras un encuentro mantenido ayer entre miembros del gabinete de Scioli y legisladores oficialistas. Allí se terminó de delinear la decisión de incluir en el proyecto de presupuesto el pedido de aval para redireccionar al pago de gastos corrientes un endeudamiento para obras ya autorizado para este año por $ 1.600 millones, y para avanzar en un nuevo endeudamiento por $ 480 millones (sería vía la emisión de un título y de un crédito bancario).
Ayer tanto fuentes legislativas del bloque Frente para la Victoria-PJ como del Gobierno dijeron a este diario que la intención es que el proyecto sea aprobado en Diputados y en Senadores el próximo martes, aunque no se descartaba anoche que el tratamiento legislativo se concrete finalmente el miércoles.
La composición de la Cámara alta no arroja amenazas en principio a las pretensiones del oficialismo, mientras desde el FpV confiaron ayer que en la complicada Cámara baja, el plan de gastos contará finalmente con el acompañamiento en general de la UCR y del CONFE, interesados en mayores recursos para los intendentes de esos colores políticos.
Escenario
El proyecto delineado por el ministro de Economía, Alejandro Arlía, contempla recursos por 65.600 millones de pesos y un aumento del gasto de cerca del 10% respecto del presupuesto de este año (en 2009, el incremento del gasto había sido del 17%).
En paralelo, no contiene pauta de incrementos salariales y estipula vencimientos de capital de la deuda pública por unos 5.320 millones, que elevan la necesidad de financiamiento a alrededor de 10.700 millones de pesos (sin contar los necesarios recursos para nuevas y obligadas recomposiciones salariales).
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