8 de agosto 2005 - 00:00
Suárez Lastra ganó UCR; y La Porta, el PS
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La Porta se imponía ampliamente en las 28 escuelas habilitadas para la votación, a las que concurrieron un promedio de 150 personas a cada una. Los resultados rondaban cerca de 70% para La Porta, algo que se anticipaba antes de los comicios por el apoyo de la mayoría de los sectores internos que había recibido el candidato antes de la votación.
Las dos elecciones contaron con un porcentaje de independientes que concurrieron a las urnas, que en una primera apreciación no habría llegado en conjunto a 20% de los votantes.
Desde el Comité Capital de la UCR, poco después del cierre de los comicios, a las 19, se anunció el triunfo de Suárez Lastra -por 12.611 votos contra 8.502 de Artaza y 2.499 de Berra-, quien encabezará la lista de candidatos a diputados nacionales. Tras la jornada de internas abiertas, el ex intendente venció al actor Nito Artaza, quien intentaba repetir la postulación a diputado nacional que estrenó en 2003 con magros resultados.
De todos modos, con la aplicación del sistema proporcional de reparto -D’ont-, el actor integrará la boleta electoral en octubre, pero no en un renglón que le permitiera acceder a la banca en el Congreso.
Realineamientos
Artaza venía de ganar una postulación en el radicalismo, cuando en otra interna, meses atrás, se consagró como delegado al Comité Nacional. Por entonces recibió el apoyo de la mayoría de los sectores internos partidarios, casi con la promesa de convertirse en el primer candidato a diputado, pero luego los realineamientos lo dejaron enfrentando a los clásicos de la UCR Capital.
Suárez Lastra contó con el aval del nuevo presidente del Comité Capital, Jesús Rodríguez, y también del titular de la Convención Metropolitana, Ricardo Gil Lavedra, apoyos que sumaron también los de las tropas de Enrique Nosiglia y del ex concejal «Beto» Larrosa, quien logró una importante diferencia de votos en su parroquia. Por su parte, otro ex concejal, Enrique Benedetti, apadrinó a Artaza y dejó a Suárez Lastra con su peor elección en la parroquia 1ª en la zona de Villa Luro.
El triunfo de Suárez Lastra da aire a la UCR tradicional que considera que la lista que llevará al cuarto oscuro servirá para «la recomposición» partidaria, un emprendimiento de recapturar al menos las adhesiones de los propios afiliados.
Al ex legislador porteño lo secunda la escritora Lucía Gálvez y en tercer lugar podría quedar Artaza.
La concurrencia al cuarto oscuro radical fue similar a la de la anterior interna, cuando se disputaron autoridades partidarias y postulantes a la Legislatura local. De acuerdo con los primeros datos, la UCR calculó un 20% de votos de no afiliados, que por primera vez podían participar en este tipo de compulsa, pero la asistencia de independientes se duplicó en la mesa ubicada en la Facultad de Derecho, donde estiman 40%.
La sorpresa la dio una nueva lista, la 1.420, integrada por jóvenes empresarios y del sector estudiantil universitario, que promueven la anulación de la Ley Federal de Educación. La boleta, encabezada por Gonzalo Berra, calculaba 10% del total de los sufragios.
Unos 22 mil votantes se repartieron en las 28 mesas dispuestas en la Capital Federal para la elección que en el distrito concluyó a las 19, que se inclinaron en más de 50% a favor del ganador, mientras que el cómico rondaba 35%.
La mejor elección de Suárez Lastra tuvo lugar en el barrio de Villa del Parque, donde superó 70% de las adhesiones.
Suárez Lastra dejó al cómico Artaza sin posibilidades de acceder a una banca en el Congreso. La UCR Capital encabezará la lista de candidatos a diputados nacionales con el ex intendente y, aunque el actor pueda integrarla, el sistema proporcional lo deja en puestos sin posibilidades. Al menos, los cálculos del radicalismo para las elecciones de octubre dan como probabilidad el ingreso de uno o dos legisladores a Diputados y con eso creen que ya revierten el castigo que tuvieron en las urnas de 2003, con menos de 3% de votos.
El socialismo, por su parte, terminó con una pelea judicial anoche, al concluir la interna abierta.
Los votos de afiliados e independientes, que rondaron en total los 3.000, dieron el triunfo a La Porta y el perdedor Polino aseguró que denunció en la Comisaría 40ª a su rival por la presunta compra de votos.
Advirtió Polino durante los comicios que «cualquiera sea el resultado» efectuaría esa denuncia acerca del supuesto pago de $ 10 que habría hecho la lista contraria para conseguir adhesiones.
La Porta, que estaba apoyado por la mayoría de los sectores internos del socialismo, será así el primer candidato a diputado nacional y anticipó que su partido concurrirá en soledad al cuarto oscuro del 23 de octubre, es decir, sin alianzas con otros sectores.
La oportunidad de Polino estaría dada en sumarse a una lista de aliados que conformen un partido nuevo, en cuyo caso la ley permite saltear el paso de las internas, aunque la misma norma impide que los perdedores puedan presentarse en esas condiciones.
Los socialistas eligieron entre las listas Unidad Socialista, encabezada por La Porta; y Conducta Socialista, que llevó a Polino como primer candidato y finalmente anticipó, minutos antes del cierre de la elección, que «impugnará los comicios sea cual fuere el resultado».
El diputado denunció ante un escribano público que detectó durante la votación que «militantes allegados a La Porta compraban votos a $ 10 en dos escuelas correspondientes a los distritos 2 y 22».
La Junta Electoral del partido, que preside Alberto Olveira, rechazó la impugnación total de la elección que promovió, porque consideró que no se presentaron «elementos ni circunstancias» que hagan lugar al pedido. Olveira señaló que «no se encontró sustento a la impugnación de las 373 mesas porque no ha habido circunstancias que habiliten a la impugnación general y amplia».
Polino, de todos modos, presentó una denuncia policial en Villa Lugano, para detallar que en Homero 2194, «en una casa humilde, tenían el padrón, se pagan 10 pesos por votante y los llevaban en micros a votar a Castañares 4089», aseguró.
Del mismo modo que el radicalismo (el otro partido que celebró internas en la Ciudad de Buenos Aires), el PS fue la primera vez que recibió el voto de no afiliados de acuerdo con lo que obliga la nueva ley. En ocasiones anteriores, sólo cuando esos sellos integraron la extinta Alianza se sometieron a la decisión de afiliados e independientes para dirimir sus candidatos.



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