Corrientes - Crece la tensión en la provincia por el autoacuartelamiento policial iniciado el pasado martes, en reclamo de una mejora salarial. En este delicado marco -agravado por la perpetuación de la medida-, los uniformados rebeldes protagonizarán hoy una riesgosa movilización a la Casa de Gobierno para amplificar su protesta ante las mismas narices del mandatario radical K Arturo Colombi. Dada la gravedad de este escenario, ya media en el conflicto la Iglesia local, de la mano del arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik, quien se comprometió a interceder ante el gobierno para intentar arribar a una solución. Ayer, Colombi contraatacó, al insistir en que «hay indicios de que los intereses que se manejan en la protesta de un sector de la Policía son políticos». «Se lo vamos a demostrar a la sociedad», prometió, además de recordar el aumento salarial de 20 por ciento otorgado a la fuerza.
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En paralelo, recalcó que la amplia mayoría de las fuerzas policiales «se encuentra prestando servicios, garantizando la seguridad en todos los ámbitos». En las últimas horas, el gobierno provincial dio a conocer una circular en la cual garantizó una mejora en el escalafón subalterno que se dará a conocer antes del 10 de mayo. Sin embargo, el anuncio no alcanzó para descomprimir el malestar entre los efectivos, que exigen un salario mínimo de bolsillo de $ 1.500, la remoción de la cúpula policial y que no haya represalias oficiales contra los policías de paro.
Renuncia
En un intento de bajar los decibeles entre los díscolos, el jefe de la Policía correntina, Rodolfo Fernández, aseguró que está dispuesto a dar un paso al costado, de ser necesario. Sin embargo, fue ratificado por Colombi. Mientras tanto, la seguridad es brindada en la capital provincial por efectivos de Gendarmería Nacional, de Prefectura y de la Policía Federal.
Movilización
En este marco, hoy todas las miradas estarán dirigidas a la marcha que llevarán adelante los acuartelados, que partirá a las 9 desde el Comando -donde muchos de ellos se encuentran alojados- para llegar hasta la sede del gobierno. Según los organizadores, también se espera la llegada de efectivos en protesta del interior de la provincia junto con sus familias. En la previa, desembarcaron en la provincia representantes de sindicatos policiales de Santa Fe y de Córdoba, con el objetivo de asesorar en la embestida a sus pares de Corrientes. Mientras tanto, los correntinos intentan transitar con normalidad una semana cargada de fe, a partir del inicio de la 108ª Peregrinación a Itatí. Por esa razón, el gobierno decretó cinco días de asueto escolar y administrativo en distintas localidades de la provincia.
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