14 de junio 2005 - 00:00

Toman el municipio de Neuquén capital

En el norte santacruceño -y sur de Chubut-, el clima de protesta se vio agravado por un paro de trabajadores petroleros fuera de convenio, activado el pasado viernes y por 72 horas, en pos de una recomposición salarial. En el caso de Neuquén, la toma de la comuna es concretada por empleados agremiados en el Sindicato de Trabajadores Municipales de Neuquén, en reclamo de la incorporación al básico de un incremento de $ 250. Ayer, funcionarios municipales aportaron una propuesta salarial, a partir de un decreto que otorga una suba remunerativa de 150 pesos, aunque no como parte del básico. Pero fue rechazada por los activistas.
En este marco,
ayer se agravó la toma de la comuna, ya que los municipales instalaron maquinaria pesada en todas las calles que rodean el edificio municipal, causando, además, un caos vehicular.
Sobre los manifestantes pesa desde la semana pasada una orden de desalojo impartida por la Justicia local. Hasta anoche no había sido efectivizada, a pesar del interés en ese sentido evidenciado por las autoridades locales.
«La situación es la misma que la de los últimos días, ya que hay una orden judicial de desalojo que no fue cumplida», aseguró el subsecretario de Gobierno del municipio, Alejandro Vidal, en declaraciones publicadas por «La Mañana de Neuquén».
La ciudad es gobernada por el radical
Horacio «Pechi» Quiroga, quien alimenta las filas del recientemente lanzado Frente Cívico para la Victoria, una coalición del PJ, la UCR y el Frente Grande destinada a enfrentar a los hombres del gobernador Jorge Sobisch -Movimiento Popular Neuquino (MPN)- en las elecciones legislativas del próximo 23 de octubre.
Por eso, desde el municipio ayer dejaron entrever un supuesto «manejo político» de la toma, a partir de presuntos contactos -aseguran- del gremio en conflicto con el MPN.
En
Santa Cruz, en tanto, crece la preocupación por la continuidad de las protestas de activistas municipales en el norte provincial, en reclamo de la incorporación al básico de una suba salarial de $ 200, no remunerativa, otorgada este año por el gobernador justicialista, Sergio Acevedo.
En este tenso marco,
ayer Acevedo volvió a mostrarse con Kirchner en la Casa Rosada. Fue durante la firma de un convenio para la construcción de las defensas en el río Los Antiguos. El pasado jueves, ambos habían anunciado la licitación de la ampliación del puerto de Caleta Paula, mientras el viernes volvieron a verse, esta vez en la frontera entre Santa Cruz y Chile, en una inauguración de obras de pavimento que contó con la presencia del presidente del vecino país, Ricardo Lagos.
«Era un acto pautado de antemano, pero el Presidente podría no haber estado; es un nuevo respaldo a Acevedo», leyó ayer un allegado al gobernador, consciente de las versiones que en las últimas semanas hablaron de un serio enfriamiento en las relaciones entre ambos mandatarios.
El foco del conflicto está centrado en las localidades de Caleta Olivia y Pico Truncado, que sufren la toma de sus comunas y, en el segundo caso, el corte de tres rutas provinciales, con signos de desabastecimiento.
En las últimas horas creció la tensión. Ayer un cordón de activistas impidió el intento del intendente de Pico Truncado, Osvaldo Maimo -a quien piden su renuncia-, y de un grupo de funcionarios y concejales de ingresar en la sitiada comuna, generando forcejeos con efectivos policiales. En la noche del sábado, una concejala fue escrachada por los manifestantes y debió retirarse protegida por la fuerza pública.
En otro orden, trascendió que el gobierno santacruceño analiza concretar una presentación contra
Franco Barillari por supuestas calumnias e injurias, luego de que el empresario de la firma pesquera Barillari SA sugiriera la existencia de un supuesto pedido de coimas para que le otorgaran un permiso de pesca en el ámbito santacruceño.

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