El arranque de 2026 dejó una señal clara sobre el presente de los autos eléctricos en la Argentina: el crecimiento existe, pero está lejos de ser equilibrado. Durante el primer trimestre se patentaron 1.617 unidades, muy por encima de las 166 registradas en 2025, lo que implica un salto exponencial en el segmento.
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Sin embargo, el dato más relevante no es solo el volumen, sino su distribución. Un único modelo, el BYD Dolphin Mini, acumuló 883 unidades, lo que representa más del 50% del total del mercado. Detrás aparecen el BYD Yuan Pro y el Chevrolet Spark, completando un podio que concentra cerca del 85% de las ventas.
Un modelo concentra el mercado eléctrico argentino
Este escenario refleja una característica clave del proceso de electrificación local: el protagonismo de los autos urbanos. Los modelos más vendidos pertenecen al segmento de entrada, con dimensiones compactas y un enfoque claramente orientado al uso diario en ciudad.
BYD DOLPHIN MINI
Un único modelo, el BYD Dolphin Mini, acumuló 883 unidades, lo que representa más del 50% del total del mercado.
En la práctica, el vehículo eléctrico comienza a consolidarse como un segundo auto familiar, donde factores como la autonomía o la infraestructura de carga tienen menor peso en la decisión de compra.
En contraste, los SUV eléctricos avanzan a un ritmo más lento. Al tratarse, en muchos casos, del vehículo principal del hogar, los usuarios muestran mayor cautela, especialmente por las limitaciones actuales de la red de carga y el uso en viajes largos.
El resultado es un mercado que crece con fuerza, pero apoyado en una base muy específica: autos chicos, accesibles y pensados para la movilidad urbana. Una señal de hacia dónde empieza a construirse la electrificación en la Argentina.
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