La campaña de vacunación contra la fiebre aftosa que lleva adelante el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) fue interrumpida ayer por los trabajadores del organismo, debido a que el Ministerio de Economía les adeuda cerca de 300 mil pesos de viáticos y traslados.
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Los empleados agrupados en el sindicato UPCN realizaron ayer una protesta en la puerta del organismo que preside Bernardo Cané, a raíz de la «suspensión de la segunda campaña de vacunación contra la aftosa en el país», informaron dirigentes sindicales. Daniel Casas, secretario de Comunicación de UPCN, explicó que Economía les debe «seis meses de viáticos y movilidad», ya que, «desde mayo, no manda un peso», a la vez que advirtió que, de seguir esta situación, «peligran los operativos de control y sostenimiento de las barreras sanitarias para erradicar la aftosa de la Argentina».
A raíz de esta situación, los trabajadores del SENASA interrumpieron la vacunación y ayer se juntaron frente a la sede del organismo, donde, tras un corte de calle que mantuvieron durante una hora, exigieron los fondos adeudados para continuar con la campaña de inoculación. «Lo peor es que si no se cumple con la vacunación, el comité sanitario de la Unión Europea que vendrá al país en los últimos días de noviembre a inspeccionar no levantará las restricciones que rigen en la Argentina», advirtió el sindicalista.
Además, amenazó con que, aunque les «pese en el alma» a los empleados del SENASA, «hasta que el ministro Domingo Cavallo no mande la plata, los trabajadores no van a vacunar más, porque están cansados de poner dinero de su bolsillo para trasladarse por todo el país».
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