Montevideo (de nuestra agencia) - El gobierno habilitó la faena de ganado vacuno para el abasto nacional, lo que permitirá también iniciar la exportación de ganado en pie hacia la Argentina y mantener los precios de las haciendas en los niveles anteriores a la aparición de fiebre aftosa a fines de abril.
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Se mantienen algunas restricciones, por ejemplo los animales que provengan de establecimientos situados a menos de 10 km de un foco de aftosa y los que tengan menos de 15 días de vacunados, se informó oficialmente. Con la primera dosis ya se vacunó a 80% de la dotación de vacunos y se estima que antes de fines de este mes se llegará a 100%, ya que está previsto el arribo de nuevas dosis de vacuna en los próximos días.
Uruguay consume unas 200 mil toneladas anuales de carne vacuna, para una población de unos 3 millones de habitantes, lo que significan 65 kilogramos anuales per cápita. En el mercado interno se vuelca 40% de la producción total del país, un porcentaje que se estima que este año será superior, dadas las restricciones para colocar en los mercados externos por el problema de la aftosa.
También quedó ayer autorizada la exportación de ganado en pie hacia la Argentina que fuera acordada la semana anterior en Buenos Aires por los ministros Marcelo Regúnaga y Gonzalo González. Los productores entienden que la exportación lo que fija es un piso al mercado que es muy importante, aunque lo que se exporte sea relativamente poco.
Directivos de la Asociación Rural dijeron a «El Espectador» que «el hecho de exportar el ganado a la Argentina tiene un costo y va a haber que trabajar sobre él para tratar de disminuirlo», haciendo referencia a los recargos de 20% que se cobran a las ventas externas de ganado en pie. Afirmaron, también, que «la Argentina siempre lleva el novillito precoz, que es una categoría que en Uruguay no abunda pero que existe.
Posteriormente, en la medida en que las condiciones sanitarias se vayan normalizando, también se puede dar una exportación de ganado en pie, en particular de terneros, que era lo que estaban llevando». Según los productores se consiguen mejores precios que en la plaza local. «Esto le da una defensa al criador por ese lado y el invernador tiene la posibilidad de colocar sus ganados terminados en el mercado argentino, que históricamente ha pagado más que la plaza interna», afirman.