17 de octubre 2001 - 00:00

Aguas servidas llevan riesgo sanitario a zonas inundadas

Las inundaciones que afectaban a más de 50 distritos de la provincia de Buenos Aires pusieron en riesgo sanitario a poblaciones del noroeste bonaerense, que debieron implementar medidas de prevención para contrarrestar epidemias que podrían afectar a sus habitantes.

Por el desborde de aguas servidas, provocado por el incremento de las napas subterráneas de agua, el municipio de Carlos Tejedor comenzó hoy a arrojar desinfectantes en las calles y escuelas de esa localidad de 7.000 habitantes.

Similares inconvenientes se presentaron en otras ciudades de la zona, entre ellas General Villegas y Rivadavia, donde todavía no fue necesario recurrir a productos químicos para evitar enfermedades.

El intendente de Carlos Tejedor, Carlos Rivas, dijo que el agua de las inundaciones "que logramos frenar a 2.000 metros del casco urbano, brota por debajo y produce desborde de
napas y pozos ciegos de viviendas".

"Ante esta situación, y para evitar el riesgo sanitario que podría ocasionar la aparición de epidemias, estamos regando las calles y escuelas con desinfectante", detalló el jefe comunal.

Rivas contó que "estamos trabajando en el bombeo de napas, pero esto es algo transitorio porque deprimir las napas no es tarea fácil y la gente está preocupada al ver que en sus casas no
le funcionan los sanitarios".

"Además, el partido tiene 26 escuelas y en casi todas no funcionan los sanitarios, con el riesgo que uso supone para los chicos", remarcó.

En algunos barrios de la localidad de América, cabecera del distrito de Rivadavia, las aguas servidas "brotan desde el suelo en la vía pública", relató el intendente Jorge Buill.

Aunque no se habían iniciado tareas de desinfección, de las calles "salía constantemente líquido de los pozos ciegos, y eran utilizados camiones atmosféricos para retirarla", agregó.

"Pero no podemos vaciar por completo esos pozos porque se corre riesgo de derrumbe, al estar la napa de agua alta por las inundaciones", explicó Buil.

El problema perjudicó también a la ciudad de General Villegas, donde se prohibió el tránsito vehicular y de camiones por las calles donde brotaba la napa freática.

En algunos lugares de esa población se tomó recaudos porque el agua que salía al nivel de las calles, lo hacía mezclada con líquidos servidos y pérdidas de la red cloacal.

La gravedad de la situación en varios distritos de la provincia de Buenos Aires obligó a equipos de trabajo del Ministerio de Obras y Servicios Públicos a instalarse hoy en las zonas más afectadas para concretar, junto a los intendentes, acciones destinadas a preservar del agua a poblaciones y caminos secundarios, se informó a nivel oficial.

En el centro y noroeste bonaerense continuaban hoy aisladas nueve localidades por las nundaciones: Germania, Iriarte e Ingeniero Balbín, en el partido de General Pinto; Sansinena, San
Mauricio y Fortín Olavarria, en Rivadavia; Martínez de Hoz y Las Toscas, en Lincoln y la zona rural de General Viamonte, precisó Defensa civil bonaerense. El organismo provincial indicó que unas 900 personas seguían hoy evacuadas en los distritos de Nueve de Julio, Salto, Lincoln,
Arrecifes, 25 de Mayo, Adolfo Alsina, Chacabuco, Rivadavia, Chascomús, General Viamonte, Leandro N. Alem, Dolores y Bragado.

En el partido de Bragado la situación hídrica era muy grave ya que una gran masa de agua proveniente de la ciudad de Nueve de Julio ingresó hoy al distrito en dirección al río Salado.

Dejá tu comentario