Apuntan al reordenamiento impositivo de la apicultura
«El registro nacional de apicultores se proyecta como un primer paso para reordenar un sector que exporta 100 millones de dólares, observa altos índices de evasión impositiva y enfrenta denuncias de dumping de los Estados Unidos», indicaron voceros de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (SAGPyA).
La evasión en el proceso de producción de la miel provoca un doble quebranto al Tesoro Nacional porque la exportación recibe el reintegro de 21 por ciento del IVA que teóricamente abonaron los apicultores y «la Argentina exporta 90 por ciento de su producción, por lo que el Estado devuelve una abultada suma que nunca recibió», explicó el informante.
La falta de control interno no sólo perjudica al Estado también puede volverse en contra de la misma producción. La situación fue tomada como excusa por el Departamento de Comercio de los Estados Unidos que el 2 del corriente inició una demanda de dumping contra la miel argentina a pedido de la American Honey Producers Associations (AHPA).
Según la entidad que agrupa a los productores estadounidenses las cuatro empresas que concentran 80 por ciento de las exportaciones de miel argentina, Honey Max, Compañía Europea Argentina, Conagra y la Asociación de Cooperativas Argentinas incurren en un margen de dumping de 30 a 40 por ciento. Aseguran que en el país existen más de 30 programas de subsidios a la actividad entre los que mencionan el Programa Miel 2000 de la SAGPyA para pequeños y medianos productores, las promociones de la Fundación Export.Ar, créditos de evolución a tasas subsidiadas y los reintegros a las exportaciones. Para el titular de la SAGPyA, Antonio Berhongaray, los productores son «hipócritas» porque «ellos sí reciben subsidios estatales» y la demanda del gobierno norteamericano es «una sinrazón que vamos a pelear en todos los foros».
Los expertos de la SAGPyA descreen de la base legal de la demanda, pero igualmente se preparan para defenderse en un proceso que deberá resolverse entre enero/febrero del año próximo.
Los funcionarios recuerdan que la Argentina logró el lugar de privilegio como exportador mundial hace tres años cuando desbancó a China del mercado norteamericano y no descartan que la recomposición de relaciones entre Estados Unidos y el desplazado pueda revertir la situación en contra de la Argentina.
Al margen de las disputas comerciales, estiman que el reordenamiento de la apicultura local es impostergable porque a partir del 1 de enero de 2001 los operadores internacionales comenzarán a exigir la trazabilidad del producto dentro del esquema mundial de seguridad alimentaria.
«En las actuales condiciones, sin normas que regulen los sistemas de producción, instalaciones de las salas de extracción, envasado, transporte y conservación, la trazabilidad es imposible y la miel argentina puede quedar fuera del mercado por motivos extracomerciales», conjeturan.
El registro nacional abarcará a unos 25.000 apicultores que, según voceros de la Oficina de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), mantienen un alto índice de evasión impositiva.

