27 de noviembre 2000 - 00:00

Apuntan al reordenamiento impositivo de la apicultura


«El registro nacional de apicultores se proyecta como un primer paso para reordenar un sector que exporta 100 millones de dólares, observa altos índices de evasión impositiva y enfrenta denuncias de dumping de los Estados Unidos», indicaron voceros de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (SAGPyA).

«El registro nacional de apicultores se creará sobre la base de los registros provinciales para encuadrar a los aproximadamente 25 mil apicultores de todo el país que mantienen un alto índice de evasión impositiva», indicó un vocero de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) dependiente de la SAGPyA.

«Como la iniciativa tiene un doble propósito de ordenamiento fiscal y control sanitario, se coordinó con la Administración Fiscal de Ingresos Públicos (AFIP) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA)», agregó.

La evasión en el proceso de producción de la miel provoca un doble quebranto al Tesoro Nacional porque la exportación recibe el reintegro de 21 por ciento del IVA que teóricamente abonaron los apicultores
y «la Argentina exporta 90 por ciento de su producción, por lo que el Estado devuelve una abultada suma que nunca recibió», explicó el informante.

Según cifras suministradas por la SAGPyA, con un volumen de 93 mil toneladas en 1999, la Argentina es el segundo productor mundial de miel, después de China que se ubica en primer lugar con 180 mil toneladas.

En cambio, el país es el primer exportador del mundo ya que en el mismo año despachó 90 mil toneladas al exterior, por las que obtuvo un ingreso estimado de 100 millones de dólares, contra las 80 mil toneladas vendidas por China.

El primer comprador de miel argentina es Estados Unidos, con 35.629 toneladas, seguido de Alemania, con 20.536 toneladas, e Italia con 5.169 toneladas.

La falta de control interno no sólo perjudica al Estado también puede volverse en contra de la misma producción. La situación fue tomada como excusa por el Departamento de Comercio de los Estados Unidos que el 2 del corriente inició una demanda de dumping contra la miel argentina a pedido de la American Honey Producers Associations (AHPA).

Según la entidad que agrupa a los productores estadounidenses las cuatro empresas que concentran 80 por ciento de las exportaciones de miel argentina, Honey Max, Compañía Europea Argentina, Conagra y la Asociación de Cooperativas Argentinas incurren en un margen de dumping de 30 a 40 por ciento. Aseguran que en el país existen más de 30 programas de subsidios a la actividad entre los que mencionan el Programa Miel 2000 de la SAGPyA para pequeños y medianos productores, las promociones de la Fundación Export.Ar, créditos de evolución a tasas subsidiadas y los reintegros a las exportaciones. Para el titular de la SAGPyA,
Antonio Berhongaray, los productores son «hipócritas» porque «ellos sí reciben subsidios estatales» y la demanda del gobierno norteamericano es «una sinrazón que vamos a pelear en todos los foros».

Los expertos de la SAGPyA descreen de la base legal de la demanda, pero igualmente se preparan para defenderse en un proceso que deberá resolverse entre enero/febrero del año próximo.

Los funcionarios recuerdan que la Argentina logró el lugar de privilegio como exportador mundial hace tres años cuando desbancó a China del mercado norteamericano y no descartan que la recomposición de relaciones entre Estados Unidos y el desplazado pueda revertir la situación en contra de la Argentina.

Al margen de las disputas comerciales, estiman que el reordenamiento de la apicultura local es impostergable porque
a partir del 1 de enero de 2001 los operadores internacionales comenzarán a exigir la trazabilidad del producto dentro del esquema mundial de seguridad alimentaria.

«En las actuales condiciones, sin normas que regulen los sistemas de producción, instalaciones de las salas de extracción, envasado, transporte y conservación, la trazabilidad es imposible y la miel argentina puede quedar fuera del mercado por motivos extracomerciales», conjeturan.

El registro nacional abarcará a unos 25.000 apicultores que, según voceros de la Oficina de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), mantienen un alto índice de evasión impositiva.