"Elhecho de que los Estados Unidos produzcan, esencialmente, alimentostransgénicos, hizo que sus exportaciones a la Unión Europea (UE) cayeran en másde 2.000 millones de dólares desde 1996 a la fecha" dijo la experta aladvertir que el mismo camino podríaseguir Argentina, donde el 90 por ciento de la soja y el 7
Comoreacción "ante la caída progresiva" de las ventas los agricultoresnorteamericanos "redujeron sustancialmente en los últimos años lassuperficies sembradas con semillas transgénicas" indicó. Al respecto señaló que, según un informe de la agenciabritánica Reuters , la baja fue del 22 por ciento para el maíz Rr (roundready), del 24 por ciento para el maíz Bt (basilus thurigiensis) y del 15 ensoja Rr.
Tambiéncitó otra investigación del Agri Business Group Inc. Atribuye una reducción del16 por ciento para ambas variedades del maíz GM (Geneticamente Modificado) uninforme del Departamento de Agriculturaque registra una reducción del 24 por ciento solo para el maíz Bt.
Floramanifestó que el mercado asiático se resintió para los granos estadounidenses"a partir de la decisión de varias compañías japonesas de no incluirtransgénicos en la elaboración de susproductos". Mencionó el caso de dos importantes cerveceras de ese país,Kirin Brewery y Sapporo Breweries, y de las procesadoras de soja
Asimismocomentó que la importadora japonesa Honda Trading Co instaló una planta deselección y embolsado de soja en Ohio para garantizar que los embarques destinados a su país no contengan
AunqueEstados Unidos es el principal productor de granos transgénicos del mundo"el rechazo a la incorporación de esos productos a los alimentos tambiénse manifiesta en empresas del país como Burger King, McDonalds, Kentucky FriedChicken y Pizza Hut", dijo Flora.
Lo mismoocurre en la UE donde "a pesar de estar aprobados por las autoridadessanitarias" las "empresas los rechazan en respuesta a la demanda delos consumidores", explicó. Entre las empresas europeas que rehusanutilizar o vender transgénicos. Flora mencionó los supermercados Safeway,Albertsons, Unilever, Sainsbury, Marks and Spencer e Iceland, del ReinoUnido; Carrefour de Francia; Delhaiz deBélgica; Migros, de Suiza; Effelunga,de Italia; y Superquinn, de la República de Irlanda. A su vez, para mantener el mercado europeo varias compañíasestadounidenses de primera línea como Pepsi-Cola, Coca-Cola, Heinz, Mars,Danone, Kellogg, Campbell Foods, Anheuser-Busch y Kraft, Jacobs y Suchard, dePhillip Morris, aseguran a sus clientes que sus productos están libres detransgénicos. Como dato de interés por su proximidad con el mercado argentino,Flora precisó que toda la carne de pollo que McDonalds vende en la UE esproducida con forrajes brasileños, que no contienen transgénicos.
Laespecialista abundó en precisiones sobre el rechazo de estos alimentos encadenas minoristas de Gran Bretaña, Canadá , y Estados Unidos, especialmente en comidas para niños yconcluyó reiterando los riesgoscomerciales que enfrenta Argentina, convertida en el segundo productor mundialde granos transgénicos.

