Aumentan operaciones en el mercado de carbono
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El mercado internacional del carbono pasará a ser una realidad jurídica y práctica. El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), descrito en el artículo 12 del protocolo, permitirá a los países industrializados financiar proyectos que generen reducciones de las emisiones de esos gases en países en vías de desarrollo y economías en transición, y de esa manera adquirir créditos de carbono, como si hubiesen sido producidos en territorio propio. Los gases de efecto invernadero son un fenómeno de repercusión planetaria, se emiten en cualquier lugar de la tierra y la afectan en toda su integridad. Pero existe una sustancial diferencia de costos entre los países desarrollados y los que no alcanzan ese estatus para la captura o la disminución de emisiones. Se calcula que la disminución de emisiones de una tonelada de carbono en un país desarrollado cuesta entre 25 dólares y 150 dólares la tonelada. En cambio, en los países en desarrollo, la disminución de emisión de una tonelada está en promedio en unos 5 dólares. Esta diferencia de costos es, precisamente, la que genera el mercado de carbono, donde intervienen tanto el sector privado y los gobiernos de los países de la OECD, que tienen como objetivo apoyar y generar proyectos de reducción de emisiones en los países en desarrollo. Concretamente, esto significa que una empresa argentina que disminuye sus emisiones de CO2 puede vender esta reducción a empresas de países desarrollados que estén obligadas a emitir menos, generando de este modo beneficios tanto económicos como ambientales.
El mercado mundial de carbono representauna fuente de ingresos absolutamente novedosa, que ofrece a los países en desarrollo y a los organismos dedicados a la conservación ecológica, un instrumento para financiar la ampliación de sus áreas ecológicamente frágiles, además de posibilitar mejoras en la situación económica y política de muchas de sus zonas rurales, aumentando así la rentabilidad de algunas actividades actuales.
De acuerdo con un estudio realizado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el sector agropecuario, el agroindustrial y el forestal argentinos tienen grandes posibilidades, a través de varias opciones, de contribuir en las reducciones de emisiones.
Entre ellas podríamos mencionar la posibilidad de la reducción de emisiones de metano en los bovinos, ovinos y en los arrozales; luego, la reducción de la emisión de óxido nitroso por aplicación de fertilizantes nitrogenados, la sustitución de combustibles fósiles mediante la producción y uso de biocombustibles como fuente de energía renovable, y de suma importancia, el secuestro de dióxido de carbono del aire, para fijarlo en forma de biomasa a través de la fotosíntesis mediante el manejo silvicultural de los bosques nativos existentes, junto a la promoción de la creación de nuevos bosques mediante forestaciones y reforestaciones en áreas donde no existen árboles. Las posibilidades son amplias, pero para que esta oportunidad pueda aprovecharse en toda su dimensión, la prioridad es promocionar y difundir este mercado, y de este modo, brindar información adecuada para los posibles participantes. Lo ideal sería diseñar, ejecutar y monitorear proyectos con el menor costo posible, evitando la perpetua dependencia externa, ya que, como se sabe, esta posición juega en contra del desarrollo sustentable.
• Características favorables
La Argentina es un país en vías de desarrollo, con un territorio sumamente extenso, y además cuenta con un clima que le otorga una proporción de áreas agrícolas y forestales muy superior a la del promedio del resto las naciones en desarrollo.
Por estas razones, y teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, podría captar un porcentaje elevado de esta promisoria actividad.


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