2 de enero 2004 - 00:00

Carne cayó 10% en EE.UU. y sólo Cuba seguirá comprando

La Habana (EFE) - Cuba ratificó su disposición a ayudar en las investigaciones del caso del mal de las «vacas locas» detectado en Estados Unidos, y reiteró su intención de respetar sus contratos de compra de ganado en ese país.

«Nuestras instituciones de investigación y desarrollo en la esfera de salud pecuaria, así como el personal que en éstas laboran, están dispuestos a cooperar con sus homólogos estadounidenses», indicó el director de Alimport, Pedro Alvarez, en una carta enviada al presidente de la Federación de Exportadores de Carne de EE.UU., Phillip Seng.

En la misiva, conocida ayer y dirigida también al presidente de la Asociación de Ganaderos de EE.UU., Eric Davis, el directivo de la empresa cubana importadora de alimentos aclara, además, que la isla no cancelará ninguno de los compromisos adquiridos con los proveedores estadounidenses, según informa hoy el diario oficial «Granma».

Cuba está dispuesta a adquirir hasta 100.000 reses de EE.UU. en condiciones competitivas cuando las relaciones bilaterales en materia de comercio y viaje se normalicen, agrega el texto, en alusión al embargo económico unilateral decretado por Washington contra La Habana hace más de 40 años.


•Efectivo

Desde diciembre de 2001, a raíz de la autorización del gobierno de EE.UU., Cuba compra alimentos y otros productos a empresas norteamericanas, en efectivo.

Ese comercio experimentó un crecimiento exponencial en los años posteriores, y al cierre de 2003, el valor de los productos contratados asciende a 691 millones de dólares, de acuerdo con cifras dadas por Alvarez.

En estos 25 meses, Cuba ha importado 2.227 toneladas y pagado, en efectivo y sin retraso, 527 millones de dólares, apuntó el director de Alim-port.


Entre las compras contratadas figuran 1.000 cabezas de ganado, de las cuales 500 ya están en la isla, después de haber pasado satisfactoriamente todos los controles sanitarios.

El resto de las reses adquiridas deberán llegar a la isla una vez que EE.UU. solucione el caso de encefalopatía espongiforme bovina (EBB) detectado la semana pasada en ese país, señaló Alvarez.

«Somos de la profunda convicción de que el ganado estadounidense está llamado a desempeñar un papel decisivo en el aumento de nuestra producción lechera y cárnica», afirmó.

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