11 de marzo 2003 - 00:00

China quiere evitar los problemas comerciales

Pekín (Bloomberg) - China completará las pruebas con la soja genéticamente modificada antes de que el gobierno implemente su propio sistema de certificación, a fin de evitar alteraciones en el comercio mundial de ese producto, dijo el ministro de Agricultura, Du Quinglin. Los importadores de soja sufrieron una serie de demoras e interrupciones en el último año porque el gobierno no dio a conocer cuáles eran las nuevas normas referidas a los alimentos transgénicos.

El gobierno extendió hasta el 20 de setiembre un sistema de certificación que admite las garantías del país de origen de la soja como prueba de que los cultivos son seguros. «No dejaremos que nuestras reglas sobre cultivos transgénicos afecten el comercio mundial», declaró Du en conferencia de prensa.

• Expansión

El Ministerio de Agricultura expandió su programa de pruebas a la provincia de Hainan, una isla tropical situada sobre la costa meridional de China, donde las temperaturas son lo bastante altas como para que se puedan hacer ensayos durante todo el año, dijo Du. Antes, el ritmo de dichos ensayos era demasiado lento para cumplir con los plazos de certificación de salubridad porque solamente se podían hacer durante una temporada de cultivo al año. China rechazó la solicitud de un certificado de seguridad de Monsanto Co., y le exigió a la empresa que realice pruebas adicionales para demostrar que la soja transgénica Roundup Ready no afectará el medio ambiente, dijo la Oficina Estatal de Granos de China el mes pasado. Las disputas acerca de cómo aplicar las normas para importar cultivos genéticamente modificados implementadas por Pekín el año pasado redujeron 19 por ciento las importaciones de soja en China a 11,3 millones de toneladas. Estados Unidos es el mayor de los tres principales abastecedores de soja a China, seguido de Brasil y la Argentina. Las exportaciones de los tres países contienen la variedad Roundup Ready.

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