Controversia en EE.UU. por promoción de carnes
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El Tribunal Supremo de Estados Unidos falló a favor de las
cuotas de la industria ganadera que solventan campañas
publicitarias de consumo.
•Disensión
Los gravámenes ganaderos dividieron al sector. La American Farm Bureau Federation y otros 50 grupos defendieron el programa, al que atribuyen que se haya detenido una merma de 20 años en la demanda de la carne de vacuno. El gobierno del presidente George W. Bush también apoyó el programa, que se estableció mediante la Beef Act, la ley de carne de vacuno, de 1985.
Otros miembros del sector combatieron las cuotas, diciendo que los anuncios publicitarios creaban la impresión errónea de que toda la carne de vacuno es igual. La campaña se titula «Beef: It's What's for Dinner» (Carne de vacuno: es lo que hay para la cena). El grupo que entabló la demanda contra el programa comprendía productores de ganado vacuno alimentado con granos, producto que, según ellos, es más sabroso y sano que la carne importada, que suele venir de reses apacentadas.
El juez Antonin Scalia, autor del fallo de la mayoría del Tribunal Supremo, rechazó los argumentos de que las cuotas suponían una ilícita «subvención obligada». Scalia dijo que el caso era distinto de los fallos anteriores del Tribunal Supremo que absolvieron a los trabajadores de tener que sufragar las actividades políticas de sus sindicatos, y a los abogados de tener que costear los trabajos políticos de sus colegios.
Contrario a esos casos, los anuncios sobre la carne de vacuno suponen una expresión del gobierno, escribió Scalia. «El mensaje que se consigna en las promociones cárnicas es de principio a fin el mensaje sentado por el gobierno federal», escribió el juez.


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