Creen que la encefalopatía se transmite a corderos
Así, está prohibido alimentarlos, como al resto de los rumiantes, con harinas animales -la principal vía de transmisión de la EEB-y es obligatorio separar en el matadero los materiales de riesgo, como el cerebro y la médula, para evitar su introducción en la cadena alimentaria.
La enfermedad de los corderos conocida como la «tembladera» se parece a la Encefalopatía Espongiforme desarrollada por la «vaca loca», y se cree que el origen de la EEB está en el consumo por las vacas de piensos fabricados con restos de corderos que habían padecido la «tembladera».
La polémica sobre el eventual contagio de los corderos volvió a aflorar a raíz de un artículo publicado por el diario belga «La dernière heure», en el que se afirma que los expertos de la UE se están preparando para «un nuevo escenario catastrófico», el de los «corderos locos».
La portavoz comunitaria no desmintió lo esencial de la información publicada por el diario, que cita como fuente al presidente del grupo de trabajo de la comisión sobre la «vaca loca», Emmanuel Vanopdenbosch.
Según el matutino popular, ya se pudo probar en laboratorio la contaminación de corderos con la EEB y los científicos están poniendo a punto tests rápidos para el ganado ovino, parecidos a los que se impusieron para el vacuno.
En caso de que se confirme la transmisión, se trataría ahora de someter a los corderos mayores de 6 meses a tests sistemáticos en los mataderos.
Por otro lado, se confirmó que los preparados lácteos para terneros, en los que se descubrieron priones, podrían haber sido una vía de contagio de las vacas enfermas con el mal aparecidas en Alemania, aseguró durante unas jornadas de la federación de veterinarios del cuerpo funcionarial celebrado en Fulda (centro del país).
Tanto las autoridades de Bavaria como las centrales apuntaron desde diciembre sus sospechas hacia estos productos, fabricados a base de polvos lácteos para alimentar a los terneros y poder así seguir comercializando la leche de las vacas. Estos preparados contenían grasas animales hasta que fue prohibido el pasado 2 de diciembre y además se descubrió que algunos de ellos no cumplían con las normas de pasteurización, es decir que no eran hervidos a una temperatura lo suficientemente elevada para destruir los priones.

