Dicen en el campo
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... aunque los chacinados españoles e italianos (entre otros) que se ven en las góndolas de algunos hipermercados son más que tentadores, hay cierta creciente preocupación por el componente de carne vacuna que pueden contener en ciertos casos. El asunto es que aún no están claras las distintas formas de transmisión del prión de la «vaca loca», y esto puede crear más de un dolor de cabeza a nivel de los consumidores. Se acaban de detectar casos de la enfermedad (BSE) en felinos y hasta en animales de zoológico, a partir de su alimentación con productos balanceados hechos con harina de carne. Esta última está prohibida en la Argentina para la alimentación de vacunos, sin embargo, algunos dicen que en ciertos feed lots, especialmente del norte del país, se estaría utilizando y que su ingreso es desde Brasil. A su vez, este país, al igual que los Estados Unidos, tiene antecedentes de Scrapie, considerado como un antecesor de la BSE en ovinos. No hace falta hacer demasiadas cuentas... . El principal problema es que no hay tecnologías para detectar el prión en las harinas, y de ahí su riesgo.
... a pesar de los aparentes cambios en las Cámaras Arbitrales, hasta los operadores coinciden en que la fijación de precios con esta modalidad «sigue como siempre» especialmente en alguna de las Bolsas de Cereales. Es que el esquema para la formación de precios, sin la obligatoriedad de presentación de comprobantes de operaciones concretas realizadas a un determinado valor, y sin la participación de todos los eslabones de la comercialización, especialmente por la muchas veces injustificada ausencia de los representantes de los vendedores, puede llevar al abuso, o manipulación de los valores por parte de los que compran. Este mismo fue el determinante de la intervención a las Pizarras impuesta en 1997 por la gestión de Felipe Solá, cuando se habían detectado distorsiones superiores a los u$s 25 por tonelada en los valores del girasol, en los precios que se hacían públicos. Desde entonces y hasta ahora aunque medió, incluso, más de un decreto presidencial, todo sigue exactamente igual, según dicen.

