Dicen en el campo
Lamentablemente, en la actual campaña estos avances incorporando nuevas zonas a la producción, no alcanzarán para compensar las fuertes pérdidas productivas que se están produciendo en las zonas núcleo debido a las cada vez más amplias superficies afectadas por las inundaciones.
... aunque las expectativas eran muy favorables, parece que las famosas inversiones por alrededor de u$s 4.000 millones que se esperaban en el prometedor sector forestal, siguen dilatándose, y ahora, sin fecha cierta.
El argumento principal de los inversores para justificar la postergación, es la incertidumbre sobre la evolución del país, aunque también mencionan entre los elementos negativos, la morosidad en que estaría incurriendo la Secretaría de Agricultura (el área la comanda el misionero Ricardo Barrios Arrechea), para efectivizar los pagos sobre las plantaciones concretadas, según fija la ley. En este mismo sector, sin embargo, se están registrando ciertos avances, aunque entre los propios privados. Un caso sería el de la eliminación de «asperezas» entre forestadores y ganaderos, hasta no hace mucho enfrentados por el uso de los terre-nos dado que los primeros provocaban el éxodo de los segundos.
Tras muchas idas y vueltas, en algunas regiones ya comenzaron a trabajar juntos con beneficios mutuos mediante la forma de «aparcerías», permitiéndose el rein-greso de hacienda a las plan-taciones: así, los ganaderos recuperan áreas de pastoreo, con el pasto fresco en las plantaciones de eucaliptus (especialmente en invierno), y los forestales se benefician con la «limpieza» de material potencialmente inflamable que hace la hacienda, además de obtener un cuidador permanente con los recorredores de los rodeos.
... no sólo el agua jaquea a los productores, también la cercanía de Brasil puede traer casi los mismos efectos. Al menos eso es lo que opinan muchos productores hortícolas correntinos que se ven obligados a hacer malabarismos.
Uno de los casos más emblemáticos parece ser el to-mate que sigue entrando a precios irrisorios desde el país vecino y socio. Además, debido a las nuevas tecnologías, prácticamente se produce igual casi todo el año lo que casi eliminó la ventaja de las «primicias» con que contaban los productores norte-ños.
Ante lo irremediable que parece ser el asunto, comenzaron a cambiar las especies, volcándose más hacia el pimiento, berenjenas y zapallitos de tronco, aunque parece que tampoco va a ser la solución por ahora. Es que la marcada caída del consumo interno por el prolongado período recesivo, tampoco les permite hacer pie.


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