... que las inundaciones en la Pampa Húmeda ya están en niveles similares a los muy alarmantes de fines del año pasado, con el agravante de que ahora también está lloviendo en la Cuenca del Salado, lo que complica sensiblemente la salida del agua en la cuenca inferior. Para algunos, más grave aún es que es otoño y los niveles de evaporación resultan muy inferiores a los de fines de la primavera. Entre otros daños, esto justifica el creciente atraso que se está registrando para completar la cosecha gruesa y, también, la «muerte» de las pasturas que normalmente se sembraban entre marzo y abril. Ahora, además de la merma de superficie por los problemas económicos, buena parte de lo que se llegó a implantar está muy afectada por el agua. Mientras, los productores siguen esperando que los gobernadores Felipe Solá, Carlos Reutemann y José Manuel de la Sota (¿3 presidenciables?) se pongan de acuerdo para darle un corte definitivo al tema que, el año pasado, afectó la producción de más de 7 millones de hectáreas.
...que ya se pueden medir los primeros efectos de las medidas económicas adoptadas: la compra de agroquímicos y fertilizantes de 40 millones en el primer trimestre del año pasado pasó a apenas 13 millones en los primeros tres meses de este año y con faltantes significativos. Tal sería el caso de los fertilizantes fosforados ya que no hay quién los financie. Para los principales analistas, el tema va a llevar a una abrupta caída de la producción que, en el caso del trigo, llegaría a una merma de alrededor de 3 millones de toneladas, en tanto y en cuanto se logre mantener al menos el área. La cifra podría ser inclusive mayor, ya que para el cálculo se toma sólo 30% más tecnificado del cultivo que, con menor utilización de insumos, caería sensiblemente en sus rindes. Así de 45-47 quintales por hectárea promedio, se bajaría a los rendimientos habituales de alrededor de 22. Lo mismo se prevé para prácticamente todas las restantes producciones. ... que Misiones ostenta dos productos de altísima demanda en estos momentos: los bueyes y la nafta. En el primer caso, dicen que los brasileños están pagando hasta u$s 1 por kilo vivo (¡$ 2,8/3 por kilo de buey!), lo que determinó que prácticamente desaparecieran los pesados animales de la provincia norteña, aunque muchos de ellos no cruzaron la frontera por los canales más «regulares»... El otro producto es el combustible que del otro lado cotiza a u$s 0,79 el litro y es de menor calidad (lleva 25% de alcohol), mientras que del lado argentino todavía ronda los 40 centavos de dólar. Pero lo más llamativo es que, a pesar de tal diferencia en los valores, los fletes en Brasil son sensiblemente más baratos que en la Argentina.
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... la falta de créditos para el sector productivo se prevé está haciendo agudizar el ingenio, además de evaluar distintas alternativas que se usan en otras partes del mundo. Una de ellas sería la de una especie de títulos privados, tal lo explicó un experto internacional especialmente invitado, con ese fin, por el IICA, el Instituto Interamericano para la Agricultura. El caso es que la estrategia permite a los productores financiarse, independientemente de su situación bancaria; y a ahorristas e inversores, participar de otra gama de negocios. En el contexto actual, con la inseguridad remanente en el sistema financiero, la alternativa aparece atractiva aunque, por las mismas razones, para la Argentina se piensa en un esquema de valores equivalente-producto (kilos de carne, quintales de grano, etc.), y no en divisas. La herramienta se utiliza con mucho éxito en Colombia, donde ya van por la 13º emisión de esta especie de títulos privados, en Venezuela donde se lo utiliza mucho en el sector porcino, o en México para el maíz, entre otros países.
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