6 de junio 2005 - 00:00

Dicen en el campo...

• ... que la sequía que ya demoró la siembra de trigo y el nuevo atraso oficial en presentar el proyecto de ley para disminuir el IVA a los fertilizantes 50% hacen prever a los principales analistas que el cereal de invierno va a registrar un retroceso productivo en la campaña que acaba de iniciarse. Simultáneamente, y si las condiciones climáticas lo permiten, se produciría un nuevo avance de la soja, alentada por el relativo fortalecimiento que registran las cotizaciones internacionales. De todo esto se hablaba en el reciente congreso de girasol que nucleó a cerca de 1.700 productores, aunque el cultivo sigue estancado, en parte, porque esta oleaginosa no tiene mercado de referencia internacional (en Chicago no cotiza), y tampoco se exporta como grano. De ahí que no extrañaran las «recomendaciones» de varios de los especialistas, en el sentido de que los productores deben conocer y operar mucho mejor los mercados locales. Para algunos fue justamente la operatoria, no siempre muy regular, la que postergó al girasol, especialmente, respecto de la soja. Es que, por ejemplo, en la campaña '85/'86 (hace sólo dos décadas), ambos cultivos ocupaban un área similar, de algo más de 3 millones de hectáreas, con volúmenes de cosecha de 4 millones de toneladas para el girasol y alrededor de 7 millones para la soja. Ahora, el abaratamiento de este último cultivo, las mejoras genéticas y un mercado más transparente, determina que la soja ronde los 38 millones de toneladas con 14,4 millones de hectáreas implantadas, mientras que el girasol apenas «arañaría» 10% de ese volumen (unos 3,6 millones de t), con menos de 2 millones de hectáreas, según los datos oficiales.

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... que «los precios vienen pintando firmes, tal como ya se los adelanté», decía el especialista norteño en soja, Juan Carlos Griet. «Sí, pero vamos definitivamente a la 'sojización', pues con los costos actuales, y sin poder fertilizar esta campaña, porque el proyecto de ley para abaratar este insumo, que recién manda el Ejecutivo al Congreso, con suerte, los vamos a tener para fin de año, no queda más remedio que seguir con la soja», comentaba un técnico en los pasillos del Congreso. Según los entendidos, tampoco el maíz tendrá demasiada suerte esta campaña pues, además del mayor costo de implantación, los relativos bajos precios determinan la imposibilidad de arrendar lotes para este cultivo (los alquileres siguen altísimos), y en general, se mantendría en campos propios y en parte, para consumo de la hacienda, especialmente, si los precios vacunos mantienen su tendencia alcista, algo perfectamentefactible si se dan subas de salarios y, definitivamente, se abre algún nuevo mercado internacional. «Tenemos tan poca suerte con el maíz, que hasta se nos complican los embarques a Brasil y, para colmo, cuando llamamos a Agricultura para que nos den una mano, nos contestaron que las autoridades estaban 'festejando' y no nos podían atender», se quejaba otro productor, aludiendo al conflicto por el maíz transgénico que volvió a complicar el desembarco del segundo envío de maíz argentino al mayor socio del Mercosur. Se supuso que el «festejo» sería por los dos años en funciones del deslucido equipo agrícola...

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• ... que el sector parece haber perdido una nueva oportunidad para llegar a fondo, y con un planteo contundente, a las actuales autoridades que, precisamente, no se muestran nada proclives a atender los problemas del sector. El hecho es que después de casi 7 meses de su multitudinario lanzamiento, el Foro Agroindustrial, que ya nuclea a cerca de 40 entidades, presentó su primer trabajo: el Estudio del Sistema Tributario-Argentino que, lógicamente, había generado gran expectativa. El informe, prolijo no aportó, sin embargo, mayores novedades, más allá de enumerar, en forma bastante completa, los gravámenes y sus respectivos impactos negativos en el campo y la agroindustria. Pero, considerando que el presidente Néstor Kirchner no le presta «demasiada» atención al sector, y el ministro Roberto Lavagna no se cansa de repetir que «de impuestos no se habla» (mucho menos de eliminarlos o recortarlos), hubiera sido el momento de «tirar» algunos números y demostrar cómo se podría no afectar la recaudación o compensarla, vía correcciones ya indiscutiblemente imprescindibles. La reunión, por otra parte, no tuvo el impacto mediático que semejante grupo de empresarios debiera haber conseguido, o que otros sectores, con mucho menos tienen de por sí...


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... que esta misma indiferencia oficial también fue comentada en torno a los nuevos encuentros que entidades del campo, como la Rural, tendrán en los próximos días. Es que después de la audiencia de CRA con Lavagna de hace diez días, en la que el máximo logro fue «haber retomado el diálogo», según consignó la propia entidad, realmente no parece haber demasiado que esperar por esta vía. Por otra parte, y de acuerdo con el mismo informe, un «diálogo» en el que la respuesta es «no» a todo, más se parece a un monólogo....

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