24 de abril 2006 - 00:00

Dicen en el campo...

Jorge Capitanich
Jorge Capitanich
  • ... que si no fuera tan grave y no causara tantos daños (económicos, internacionales, políticos, etc.), el tema de la carne debería ser catalogado ya como un «sainete» en el cual el gobierno no para de profundizar la crisis. El caso, que dista de estar solucionado (más vale, su resolución se aleja inexorablemente) deja, además, en descubierto, las profundas fisuras de alianzas políticas circunstanciales de dudosa duración y más que frágil mantenimiento. Los primeros embretados, por supuesto, son los gobernadores, especialmente de las provincias con frigoríficos exportadores, como Santa Fe (Jorge Obeid-PJ), Córdoba (José Manuel de la Sota-PJ), y Buenos Aires (Felipe SoláPJ), entre las principales, los que comienzan a enfrentar ahora el impacto de la veda a las exportaciones de carne con el cierre total o parcial, pero continuo de plantas frigoríficas. Naturalmente, los obreros de la carne no son ni tan pacientes ni tan «dialoguistas» como los productores ganaderos y sus dirigentes, y ven peligrar sus fuentes de trabajo y, por ende, sus ingresos. Y, aunque el gobierno les asegure la garantía horaria (una especie de seguro de desempleo), esto apenas alcanza, por un lado, a 25%-30% de sus ingresos estando activos, pero además, nadie sabe cuánto puede durar (algunos hablan de apenas 2 meses). De ahí que los ánimos se estén caldeando y los mandatarios provinciales no sepan muy bien hacia dónde correr. No pueden enfrentar al Ejecutivo, pero tampoco quieren ambiente de confrontación en sus distritos... Por otra parte, la política oficial llevó, en algunos casos, hasta a la intromisión en las internas de las entidades. Algo de esto parece que sucedió con el senador chaqueño Jorge Capitanich, quien se habría «enojado» con algunos dirigentes de Chafor (Chaco y Formosa) que asistieron a la asamblea de protesta en Córdoba. Dice que los productores también le dijeron algunas cosas...

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  • ... que la aparición de un personaje tan pintoresco como grotesco en la escena de las negociaciones, tal el caso de Guillermo Moreno, no hace más que agregarle un condimento extra, aunque extremo, al increíble escenario montado por el gobierno, y del que no sabe cómo salir. Lo llamativo del personaje, sus dichos, más propios de un anecdotario de café que de una gestión oficial, los extremos en los que incurre (palabras soeces, amenazas directas e indirectas, groserías, bravuconadas, etc.) no atacan, sin embargo, el fondo del asunto que, tal vez, él desconoce. Por lo tanto, más allá de que pueda tener algúnlogro coyuntural (en el intento oficial de hacer bajar los precios de la carne por imposición), la solución estructural recién se producirá cuando aumenten la producción y la oferta de carne (lo contrario de lo que se está provocando) o si el consumo interno baja, lo que es difícil que suceda con los reacomodamientos salariales que se están produciendo y los que ocurrirán seguramente cuando se ingrese a pleno en el año eleccionario. Tampoco los productores de alimentos sustitutos (como pollo o cerdo) están demasiado felices con el «techo» impuesto a la carne ya que, a su vez, eso les impide mejorar sus propios valores pues serían desplazados nuevamente del mercado. Para los polleros, el asunto se agrava pues si bien mantienen la ventaja comparativa de retenciones sólo a 5%, los reintegros a las exportaciones y un maíz 20% más barato por las retenciones al grano, ya están registrando aumentos en algunos servicios, no pocos insumos y una fuerte presión salarial para reacomodar también este parámetro. En el corto plazo, la «carta» ganadora oficial sería la garantía de oferta que una media docena de grandes productores le habrían dado al nuevo negociador, y cuyos nombres no se privó de brindar en algunas de las muchas reuniones que mantuvo la semana pasada.

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  • ... que otro sector donde también hay cierta inquietud, aunque por otras cuestiones, es el área de fertilizantes, y más específicamentecon la urea. Es que si bien se espera un cierto fortalecimiento de la demanda para el trigo (básicamente por las mejores condiciones de humedad con que arrancaría el cultivo, y no por la rentabilidad, que sería similar o algo menor que la de la última campaña), el jaque estaría dado por la suba en los precios del petróleo que favorece mucho a los países de Medio Oriente, o a Venezuela, fuertes exportadores del combustible, lo que les permite bajar el precio del gas, que es, para ellos, un subproducto. Además, se espera la entrada en producción de nuevas plantas mundiales que ampliarían en 4,5 millones de toneladas la oferta, mientras la Argentina se mantiene en alrededor de 1,2-1,3 millón de toneladas, de las cuales el consumo interno absorbe alrededor de 700.000.

  • También los nuevos casos de aftosa en Brasil (serían, por lo menos, media docena), en Mato Grosso do Sul, reavivaron la inquietud de los productores, especialmente porque sigue sin darse información suficiente sobre lo ocurrido a principio de año en varias provincias norteñas. «La causa técnica no se va a conocer nunca, porque habría de destapar una serie de cosas», dijo, enigmático, un especialista, mientras el organismo sanitario oficial comunicó ahora la decisión de « fortalecer» los controles en frontera, algo que muchos suponían que ya se hacía, pues se detectó un brote en el país hace apenas algo más de dos meses y, según las propias autoridades dejaron entrever en su informe, se habría producido por contrabando de hacienda desde los países limítrofes. Pero si hay que fortalecer ahora...

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