5 de noviembre 2007 - 00:00

Dicen en el campo...

... que varias fueron las reuniones de los últimos días, aunque básicamente técnicas, con empresarios muy preocupados, y con casi una excepción de festejo: los 100 años del frigorífico Swift, hoy en manos brasileñas, que se festejó en la Rural de Palermo, y que dio lugar a «jugosos» comentarios. En el resto, un tenso compás de espera, tras las elecciones, y con muchos rumores y especulaciones que el gobierno no ayudó, justamente, a aplacar. Es que la falta de definiciones sobre nuevos funcionarios y la urgencia que requieren una serie de decisiones que se habían ido postergando hasta después de los comicios no parecen demasiado compatibles. Aun así, en el seno de la mayoría de las entidades del sector, se intenta «desinflar» las expectativas y «darle» un tiempo a la presidente electa, Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, para que disfrute de su triunfo, aunque la tensiónpuede desbordar si no hay, al menos, algunas medidas que descompriman un tanto los ánimos.

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... que el eje de las preocupaciones, y lo que dio lugar a una serie de reuniones, pasó por la urgencia en abrir los registros de exportación, especialmente de trigo, aunque también el de maíz, ya que, de no hacerse, en menos de 10 días el país podría caer en un grave «default comercial» por incumplimiento de compromisos, lo que puede arrastrar a conflictos también diplomáticos, entre otros, con el Brasil de Luiz Inácio Lula da Silva. Un antecedente de los 80 fue cuando la Argentina incumplió un contrato de girasol con México, aunque entonces fue por problemas climáticos. Aun así, hubo conflicto y el país debió «compensar» al comprador por el incumplimiento y por el costo de oportunidad. Tan grave aparece la situación derivada de las restricciones a las exportaciones que sigue imponiendo el gobierno que, por primera vez en bastante tiempo, llegó a reunirse, prácticamente, la totalidad de la cadena para suscribir el pedido a las autoridades para que descompriman la situación. Igual, el desconcierto por esta causa, los rumores sobre cambios (negativos) en materia impositiva y la falta de referente oficial ante quien plantear las cuestiones no contribuyeron a calmar las inquietudes.

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... que, por supuesto, las «bases» no están mejor. Y no sólo por los «recortes» de precios que impone el acotamiento -forzado -de las exportaciones, sino también por los aumentos de costos, y otros conflictos. De hecho, al aumento de salarios para el personal rural retroactivo a agosto (también los del gremio de la carne lograron 20%) se le sumaron luego la suba de pólizas de seguro de 10% -20% y 9% -hasta ahorade suba en los transportes de algunas centrales de fletes como la de Santa Fe, pero que amenazan con previsibles nuevos conflictos, ya sobre la cosecha, disconformes con el porcentaje de aumento logrado. Como si faltaraalgo, siguen las limitaciones de oferta de combustible en algunos lugares como el Litoral o el Chaco, entre otras. Y sin hablar de los rumores sobre más retenciones (aunque el gobierno los desmienta) o un eventual desdoblamiento cambiario. «Y cuando venda en abril, ¿cuál va a ser entonces el dólar?», preguntan los productores a dirigentes y operadores sin lograr, obviamente, respuesta.

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... que, sin dudas, la convocatoria de Swift fue importante y los temas, variados, pasaron de lo risueño a casi lo escandaloso.

Naturalmente, el tema de la carne fue el centro de casi todos los corrillos. Por eso, no llamó la atención el nivel de críticas que recibió el proyecto de ley de dos legisladores K: Alberto Cantero y Mercedes Marcó del Pont, y no sólo por la discutible constitucionalidad de éste, que discrimina a los frigoríficos de capitales extranjeros para participar de la distribución de la Cuota Hilton (ni hablar del «favor» que semejante pieza jurídica le hace a la radicación de capitales externos que el país necesita cada vez más), sino también, por las complicaciones adicionales que tendría tal distribución si, además de las que ya hay, se les agregan las « discrecionalidades» provinciales que pretenden los legisladores. También, a los errores conceptuales se debe agregar hasta una pésima redacción tan llamativa, que se sugiere la contratación de correctores por parte del Congreso, a fin de evitar semejantes bochornos. Por supuesto, también mereció algunas risas socarronas el comentario de un medio periodístico sobre el «respaldo» industrial a semejante propuesta, sin percibir que los que decían aprobarlo son, justamente, los frigoríficos que no exportan, y que no están en condiciones de hacerlo. Otro tema muy comentado fue el de la vuelta al ruedo del frigorífico entrerriano Santa Elena, famoso por los históricos escándalos económicos que generó. La otrora destacada planta fue cayendo paulatinamentemientras se privatizabay provincializaba alternadamente. Ahora, a pesar de que por su antigüedad y paulatino desguace ya quedó fuera de toda competitividad, parece que el empresario Sergio Taselli volverá a hacerse cargo y, probablemente, el gobernador Jorge Busti pretenda, antes de dejar su cargo en unos meses, «conseguirle» unas toneladas de Hilton, aunque después ya no haga nada más.

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... que también se hablaba en varios grupos sobre la reapertura del mercado estadounidense para las carnes argentinas, que se tendría que producir a principios de 2008, a pesar de las « demoras» en las que incurrió la Argentina. Pero no fueron los únicos temas que se tocaron. Por ejemplo, una medida que tomó la ANSeS, que todavía comanda el electo intendente de Tigre, Sergio Massa, levantó revuelo. Es que dejando en evidencia el absoluto desconocimiento que tienen del sector, fijaron los pagos de las asignaciones familiares de los empleados rurales en cajeros automáticos, en lugar de percibirlas directamente con los sueldos como ahora. ¿Cuántos cajeros -y a qué distancia de los establecimientospensarán que hay en las zonas rurales? ¿Sabrán, incluso, que en muchísimos parajes no hay siquiera luz para que este servicio funcione?

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