14 de agosto 2001 - 00:00

Duras críticas de los agrarios

«Los efectos del conjunto de medidas anunciadas recientemente por el gobierno nacional, denominado plan de competitividad para el agro son, en el mejor de los casos, neutros para nuestra actividad, inhibidos por el aumento del gasoil, que desde la Alianza asumió el gobierno nacional, supera 35 por ciento», sostiene un fuerte comunicado de la Federación Agraria Argentina.

«Sin bien el último aumento del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) podría aplicarse al pago de IVA o ganancias, esto es de dudosa aplicación efectiva para la mayoría de los pequeños y medianos productores, transformándose en lo inmediato en un mayor costo de producción», indica la entidad que conduce Eduardo Buzzi.

«El sector agropecuario nacional consume anualmente en promedio 4.500 millones de litros anuales de gasoil en toda la cadena agropecuaria, incluyendo el consumo afectado a las labores agrícolas y el transporte de la producción», sostienen y ejemplifican con números.


•Aumento

Según la Federación Agraria, «en diciembre de 1999, cuando se inicia el mandato de actual gobierno, el precio del gasoil era d e $ 0,45 por litro. En la actualidad, en función de las últimas medidas impositivas anunciadas por el gobierno nacional, pasó de $ 0,54 a $ 0,62 por litro. Durante estos casi dos años de gestión, el valor del gasoil se incrementó 0,17 $/litro. Este incremento, multiplicado por el consumo, arroja un valor anual de $ 765 millones. Si sólo consideramos los ingresos generados al fisco desde el sector agropecuario en concepto de ITC que grava el precio del gasoil en $ 0,12 por litro para los 20 meses de la gestión actual, arroja la cifra de $ 900 millones».

En función del último aumento de combustible -de $ 0,54 a $ 0,62 por litro-el ITC pasa de $ 0,12 a 0,15, cifra que multiplicada por el consumo anual del sector implica una transferencia anual de $ 675 millones. El incremento de ITC de $ 0,03 representa anualmente una cifra de $ 135 millones.

A través del Decreto 935 del 26 de julio último, quedó eliminado para el campo el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta (GMP) así como también el impuesto a los intereses y a la facultad de computar las cargas patronales como crédito fiscal del IVA, que no alcanzaría a los monotributistas. «Pero vale aclarar que algunos especialistas advierten que GMP no es un impuesto de peso para los pequeños y medianos productores, dadas las características metodológicas de su estimación», sostienen los agrarios.

En efecto, esta medida entra en vigencia para los ejercicios que cierran el día siguiente de la publicación del decreto. En la práctica, aquellos productores que pretendan ser eximidos de GMP deberán realizar las actividades agropecuarias incluidas en el plan de competitividad, llenar un formulario específico y esperar las publicaciones con la nómina de los beneficiarios en el Boletín Oficial.

«Este decreto hoy no es operativo ya que los formularios de inscripción no han sido distribuidos, con el agravante de que a mediados de este mes vence el segundo anticipo de GMP, el cual no debería pagarse si el tributo fue eliminado», concluye la entidad.

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