Dicha propuesta se fue concretando con el aporte de dirigentes políticos y de diferentes cámaras o asociaciones que aportaron sus conocimientos para concretar un lineamiento económico que le permitirá al sector agroindustrial ser tratado en igualdad de condiciones con respecto a los otros sectores de la economía del país.
Hoy, esa propuesta sigue teniendo plena vigencia con mucha más razón, ante los graves desvíos y retrocesos que se van produciendo en la economía. Sobre todo, en este momento en particular, ante las innumerables medidas y regulaciones que potencian la inseguridad jurídica, provocando que las grandes inversiones se alejen de los sectores productivos e incluso emigren al exterior. Como ejemplo se puede mencionar a la
En las políticas para el sector agropecuario se deben dejar de lado las ideologías y pensar en los intereses del productor y del país. Ese productor, que es el que convierte la producción en alimentos, a partir de innumerables pymes, trabajando en red para conseguir una economía de escala.
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