19 de julio 2004 - 00:00

El buen clima en EE.UU. afecta precios de la soja

Avanza sin complicaciones la campaña norteamericana de cultivos de verano. Las posibilidades de obtener una sustancial mejora de precios a partir de algún factor climático severo, languidece con el correr de las semanas.

El informe de cultivos semanal consignaba que la soja en estado «bueno a excelente» alcanza 68%, un punto porcentual por encima de lo informado la semana anterior. El maíz en esta situación llega a 74%, también un punto mejor que la semana previa. El clima reinante es ideal para la etapa de polinización y por este motivo el mercado registró los peores niveles de precios en seis meses. La cosecha del trigo de invierno entra en su etapa final, con 69% recolectado.

El informe mensual del USDA, aunque estuvo cerca de lo que los operadores aguardaban, no contribuyó en nada a equilibrar el clima de flojedad en que el mercado de granos se encuentra inmerso desde hace ya tres meses. La producción mundial de maíz se incrementa de un mes a otro, de la mano de la proyección productiva de los EE.UU., que aspira alcanzar en esta campaña los 270 mill/t. Este incremento permitirá un aumento en los stocks domésticos y mundiales. Por su parte, la producción norteamericana de soja disminuye ligeramente con respecto a lo reportado el mes anterior, con una proyección de 80 mill/t.

• Campaña

Las estimaciones de Brasil y la Argentina de la nueva campaña fueron dejadas intactas, en 66 mill/t y 39 millones, respectivamente. Tampoco se operaron cambios en las proyecciones de la campaña 2003/'04 que fueron dejadas en 52,6 millones para Brasil y en 34 millones de toneladas para nuestro país. De no mediar inconvenientes climáticos en los EE.UU. enfrentaremos un mercado bastante diferente al de esta campaña, aunque cabe aquí consignar que el mercado descuenta a esta altura, una campaña relativamente exitosa a la luz de las cotizaciones que Chicago ya refleja para la nueva campaña.

En maíz, las próximas tres semanas definirán la tendencia productiva norteamericana y en soja, quedan aún dos meses para definir este escenario.
A partir de allí, el mercado analizará la demanda y la posibilidad que ella permita equilibrar los precios.

Entre los factores positivos que el mercado hoy contempla se encuentran:

1) La fuerte recuperación económica global de las economías globales y periféricas, que alimentan la idea de mayor consumo de materias primas.


2) La reducción de precios en los mercados internacionales de fletes.

3) La renovada flojedad en la cotización de la divisa norteamericana, que registró contra el euro el peor nivel de los últimos 4 meses, y que también incrementa el poder de compra de los principales países importadores.


4) La hipótesis de que, tarde o temprano, China reanudará su actividad de importación de porotos de soja, impulsando los precios de la oleaginosa.

Por su parte, alguno de los principales factores negativos que el mercado toma en cuenta son:

1) Los elevados precios del petróleo.

2) Los fuertes cambios introducidos por China en su política de importaciones, que deter-mina mayores riesgos (y costos) por parte de las empresas que exportan a ese país.

3) Las perspectivas de una muy importante producción global de oleaginosas, reflejando los buenos precios que han obtenido estos productos en el ámbito internacional.

Una delegación de empresarios chinos reunidos esta semana en la ciudad de Curitiba, en Brasil, expresaron su intención de adquirir soja directamente de los productores, sin participación de los exportadores.


Para ello proponen montar instalaciones en los principales puertos de embarque brasileños y ganar una porción del mercado exportador de este país. Señalaron, además, que prefieren la soja brasileña a la argentina o la nort eamericana. La idea, aunque original, no deja de ser de difícil realización y, en gran medida, opera como una reacción a los inconvenientes que debieron soportar los procesadores chinos, que acumularon compras de soja en el punto más alto del mercado e intentan ahora obtener descuentos importantes por su mala estrategia comercial.

Mientras tanto, subsistían recientemente los inconvenientes sanitarios en puertos chinos en los que se insiste con tolerancia cero para los embarques de soja que contengan fungicida.

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