26 de agosto 2002 - 00:00

El mercado busca superar el impacto del informe del USDA

Aunque las noticias referidas a los estados de cultivos y el clima en los EE.UU. sigan siendo hoy por hoy los datos más importantes, el mercado intenta reponerse aún del fuerte shock que le provocó el informe del USDA de la semana anterior. No es para menos, pues entre otras cosas, la producción de semillas oleaginosas en el mundo declinará por primera vez luego de siete años.

Las disponibilidades de soja de la nueva cosecha norteamericana son menores que las de la campaña anterior, lo que necesariamente provocará algún recorte en el uso para poder mantener los bajos stocks finales de esta campaña. Como consecuencia de todo esto, el carry over final de la campaña 2002/'03 en los EE.UU. podrá sufrir el cuarto recorte consecutivo, algo que no se observaba desde la campaña 1972/73. El relativo estancamiento en la producción de oleaginosas a nivel mundial, además del sostenido crecimiento del consumo, que se ha expandido nada menos que en 12 millones de toneladas en cada una de las últimas dos temporadas, absorbe los eventuales crecimientos productivos mundiales.

En maíz, por su parte, se observan los peores estados de cultivos desde la última gran sequía del año '88 y se encuentran comprometidas las disponibilidades para la próxima campaña
. Para darnos una idea del fuerte recorte de producción que USDA elaboró en su último informe, cabe reflexionar que muchos países del mundo no pueden producir lo que se perdió del mes de julio al de agosto en los EE.UU. La producción mun-dial de oleaginosas descendería de 323 millones de toneladas a 320 millones en la actual temporada. En soja, la disminución alcanzaría los 1,4 millón de toneladas, ubicándose entonces la nueva proyección en 182,3 mill/t.

Argentina

Sin embargo, cabe acotar que el pesimismo manifestado por el USDA en su informe con respecto a los EE.UU. fue similar al expresar su estimación para la Argentina. El Departamento estima que nuestro país producirá en la próxima campaña 30 millones de toneladas, cuando en realidad muchos avizoramos algo bastante parecido a lo que expresó la SAGPyA, que proyecta 34 millones. La producción de colza, por su parte, decrecerá por tercer año consecutivo aunque las cifras que el USDA muestra siguen siendo relativamente altas para países de la CEE, y China y Canadá. Menores siembras también determinarán una merma productiva en semilla de algodón.

La producción mundial de maní muestra muy pocos incrementos en el contexto inter-nacional, a pesar de la baja productividad que la India alcanzará este año en este cultivo. El girasol es el único cultivo, dentro de las oleaginosas, que podría marcar algún incremento, siempre y cuando puedan llegar a buen final las producciones europeas y luego de dos años consecutivos de declinación productiva.

Según Anne Frick, de Prudential Securities, analista que pudo ver muy bien lo que se venía en términos de producción de soja en los EE.UU., la última palabra de este ciclo no está dicha. La especialista piensa que los precios actuales de Chicago no están reflejando del todo las malas condiciones de esta campaña. Así, la soja alcanzó nuevos máximos cerca de los informes del USDA de setiembre durante 1980 y 1983, algo que bien podría acontecer este año. Anne Frick cree que un «rally» a u$s 6,22 (u$s 228,50 por tonelada) en la soja noviembre es aún posible y, si las malas condiciones del clima persistiesen, hasta podría verse una suba al nivel de u$s 7,00 por bushel (u$s 257 por tonelada), aunque para confirmar este objetivo se requeriría, además, la confirmación de condiciones adversas en las siembras sudamericanas.

• Lluvias

Las lluvias de esta semana ayudaron a descomprimir la mejora de precios alcanzada durante la semana anterior, por efecto del reporte. El estado de los cultivos también mejoró parcialmente, de la semana anterior a la presente. El maíz bueno a excelente alcanzaba a 40% de los cultivos, un punto porcentual por encima de la semana anterior, en tanto que la soja en esta situación llegaba a 44%, contra 42% de la semana previa. Ambas mejoras se encontraban descontadas por el mercado. La cosecha de trigo de invierno en los EE.UU. ya se encuentra culminada (96% cosechado) y la de primavera se encuentra recolectada en 41%.

La atención del mercado local se centrará a partir de ahora en las intenciones de siembra de granos gruesos en nuestro país
. El dato será seguido de cerca por los opera-dores locales y los del exterior que quieren ver cómo nuestro país se adapta al desafío de la nueva siembra con su moneda devaluada. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se implantarán solamente 2,1 millones de hectáreas con maíz, lo que sugiere un descenso de 20%, con un nivel de productividad muy bajo, del orden de 5.400 kilos por hectárea, producto de una menor inversión. Así, la producción estimada preliminarmente alcanzaría los 10,2 millones de toneladas, lo que significa un recorte de casi 30% con respecto a la producción de la campaña 2001/'02. En girasol, el recorte de área no sería tan marcado y aquí se estima una implantación de 2 millones de hectáreas, aunque la menor inversión determinará un recorte de 10%, con una producción estimada en 3,36 millones de toneladas. Algunos privados especulan con un aumento de área en la oleaginosa, algo que podría determinarse finalmente en función de los precios de aceites que se verifiquen en las próximas semanas. Para la nueva campaña de soja, la Bolsa espera un crecimiento de área de 7%, aunque un menor gasto en fertilización determinaría rendimientos menores a los de esta campaña, lo que proyecta una cifra final de 32 millones de toneladas. La SAGPyA supera a esta proyección en dos millones de toneladas.

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