El mercado busca superar el impacto del informe del USDA
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En maíz, por su parte, se observan los peores estados de cultivos desde la última gran sequía del año '88 y se encuentran comprometidas las disponibilidades para la próxima campaña. Para darnos una idea del fuerte recorte de producción que USDA elaboró en su último informe, cabe reflexionar que muchos países del mundo no pueden producir lo que se perdió del mes de julio al de agosto en los EE.UU. La producción mun-dial de oleaginosas descendería de 323 millones de toneladas a 320 millones en la actual temporada. En soja, la disminución alcanzaría los 1,4 millón de toneladas, ubicándose entonces la nueva proyección en 182,3 mill/t.
• Lluvias
Las lluvias de esta semana ayudaron a descomprimir la mejora de precios alcanzada durante la semana anterior, por efecto del reporte. El estado de los cultivos también mejoró parcialmente, de la semana anterior a la presente. El maíz bueno a excelente alcanzaba a 40% de los cultivos, un punto porcentual por encima de la semana anterior, en tanto que la soja en esta situación llegaba a 44%, contra 42% de la semana previa. Ambas mejoras se encontraban descontadas por el mercado. La cosecha de trigo de invierno en los EE.UU. ya se encuentra culminada (96% cosechado) y la de primavera se encuentra recolectada en 41%.
La atención del mercado local se centrará a partir de ahora en las intenciones de siembra de granos gruesos en nuestro país. El dato será seguido de cerca por los opera-dores locales y los del exterior que quieren ver cómo nuestro país se adapta al desafío de la nueva siembra con su moneda devaluada. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se implantarán solamente 2,1 millones de hectáreas con maíz, lo que sugiere un descenso de 20%, con un nivel de productividad muy bajo, del orden de 5.400 kilos por hectárea, producto de una menor inversión. Así, la producción estimada preliminarmente alcanzaría los 10,2 millones de toneladas, lo que significa un recorte de casi 30% con respecto a la producción de la campaña 2001/'02. En girasol, el recorte de área no sería tan marcado y aquí se estima una implantación de 2 millones de hectáreas, aunque la menor inversión determinará un recorte de 10%, con una producción estimada en 3,36 millones de toneladas. Algunos privados especulan con un aumento de área en la oleaginosa, algo que podría determinarse finalmente en función de los precios de aceites que se verifiquen en las próximas semanas. Para la nueva campaña de soja, la Bolsa espera un crecimiento de área de 7%, aunque un menor gasto en fertilización determinaría rendimientos menores a los de esta campaña, lo que proyecta una cifra final de 32 millones de toneladas. La SAGPyA supera a esta proyección en dos millones de toneladas.

