El mercado continúa palpitando las alternativas climáticas en los Estados Unidos. Es cierto que hasta el momento no se han registrado inconvenientes de importancia pero todavía falta recorrer un trecho importante hasta poder confirmar o no que la campaña resulte exitosa.
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Generalmente, la soja responde mejor, en términos de volatilidad, a la etapa de la polinización del maíz (que comprende este período) que a los del llenado de grano de la oleaginosa, que se realiza en el curso del mes de agosto. Por ello es que, en general los picos máximos de precios se registran en Chicago con mayor frecuencia en julio que en el mes siguiente. De todos modos, la etapa más crítica de todos los cultivos de verano son las que median entre las 4 y 8 próximas semanas. El día de la independencia de los Estados Unidos resulta también una fecha clave para los cultivos ya que, generalmente, y a partir de ese momento, sus cotizaciones suelen cambiar de tendencia. En las campañas de 1991, 1995 y 1996, los mercados que operaban sostenidos tendieron a la baja. En 1997, por el contrario, se inició un importante rally que culminó recién en el momento de la cosecha. En aquel entonces, la soja noviembre saltó de u$s 5,80 el bushel a u$s 7,40, una mejora de 28% en pocas semanas.
Aunque el estado de los cultivos de maíz haya retrocedido en su estimación «buena a excelente» de una semana a la otra en tres puntos porcentuales, permanece seis puntos por encima de la estimación que tenía el año anterior en esta fecha. El USDA informaba que los cultivos en situación «buena a excelente» alcanzaban 68%, comparado con 71% de la semana anterior. El 10% de los cultivos se encontraba en la etapa de polinización, comparado con 5% de la semana anterior.
Soja y trigo
En soja, los cultivos «buenos a excelentes» llegaban a 64% comparado con 67% de la semana pasada y 58% del año anterior.
El trigo de primavera, en este informe semanal del USDA, observó una caída de 5 puntos porcentuales en su calificación, superior a lo que el mercado aguardaba. El 52% de los cultivos implantados se encuentra «bueno a excelente», versus 57% de la semana anterior y 81% del año anterior en esta fecha.
Existen tres razones fundamentales además del clima benigno reinante hasta el momento, que pueden conspirar contra la posibilidad de ver un rally de importancia en la posición de soja nueva (noviembre) en el Chicago Board of Trade:
1. El área implantada es superior en 4% a la del año anterior.
2. El carryover de la campaña anterior es muy importante y aumenta la oferta disponible de esta campaña.
3. La experiencia de la campaña anterior, cuando una sequía de importancia en el estado de Illinois durante la mayor parte del crecimiento de los cultivos no impidió lograr rendimientos récord.
La analista del mercado de soja Anne Frick afirma que el promedio nacional de los rendimientos de soja en los Estados Unidos de los últimos cinco años fue de 39,32 bushels por acre (2.645 kilos por hectárea), lo que nos ubicaría en una cosecha próxima a los 79 millones de toneladas. Con esta producción y los stocks iniciales de este ciclo, la nueva oferta total resultará abultada. Por esta razón, la analista sostiene que los precios de la posición noviembre en Chicago podrían perforar los u$s 215 por tonelada.
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