Bruselas (EFE) El Comité Veterinario Permanente de la Unión Europea (UE) decidió extender hasta el 9 de marzo el embargo a las exportaciones británicas de ganado con el fin de evitar una mayor propagación de la fiebre aftosa.
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Los expertos veterinarios volverán a analizar la situación en una reunión que celebrarán entre el 6 y 7 de marzo próximo para determinar si mantienen el cierre de las exportaciones británicas.
La prórroga acordada ayer fue propuesta por la Comisión Europea, que es la encargada de aprobar la medida formalmente, señaló un comunicado del Ejecutivo comunitario.
La comisión decidió el pasado 21 de febrero cerrar los envíos de ese país, hasta el 1 de marzo, en principio, en espera de la opinión de los representantes veterinarios de la UE reunidos ayer. Los primeros brotes de la enfermedad en el Reino Unido fueron declarados el pasado día 20 y desde entonces el número de casos ya asciende a 17, repartidos en varias regiones británicas. Además de las medidas adoptadas a nivel comunitario, el gobierno británico decretó medidas adicionales, como el bloqueo total del movimiento de animales susceptibles de padecer la enfermedad. Además se suspendieron las carreras de caballos a partir de hoy y durante una semana. El anuncio se efectuó después de que se descubriera que en la carrera prevista en Chepstow (Gales) iban a participar caballos procedentes de una de las zonas de exclusión decretadas alrededor de los puntos donde se han registrado casos de aftosa.
A pesar de que los Quince consideran adecuadas las medidas británicas, han decidido prolongar el embargo hasta al menos el 9 de marzo, en espera de cómo evoluciona la enfermedad.
La prohibición afecta al ganado vacuno, ovino, caprino y porcino y a otras especies ungulares (con pezuñas partidas).
También abarca a la carne fresca, la leche cruda y productos derivados producidos desde el primero de febrero, a no ser que hayan sido sometidos a un tratamiento que elimine cualquier riesgo de contagio (como la pasteurización o la esterilización).
La comisión se mostró satisfecha de las medidas adoptadas por el resto de los Estados miembros para evitar que la enfermedad se extienda fuera del territorio británico.
Ayer se informó que el número de casos de fiebre aftosa confirmados en el Reino Unido asciende a 17, después de que se haya descubierto un nuevo brote en un matadero de Witton le Wear, en Durham (nordeste de Inglaterra). El gobierno británico amplió las competencias de las autoridades locales para combatir la enfermedad; podrá clausurar los senderos rurales y los caminos privados en su jurisdicción para tratar de evitar la difusión de la enfermedad y ya se han sacrificado 30.000 animales.
Precauciones
«Nuestro consejo sigue siendo que se adopten las precauciones necesarias en el campo y que se eviten todas las visitas no estrictamente necesarias a las granjas, y en particular el contacto con el ganado», explicó el ministro de Agricultura, Nick Brown.
En tanto España decidió aislar y proceder al sacrificio de las importaciones realizadas de ese país en el último mes. Por su lado Francia sacrificó 20.000 ovinos importadas del Reino Unido, mientras que Alemania y Holanda iniciaron el lunes el sacrificio de ganado de origen británico. Asimismo Bélgica e Irlanda decidieron el cierre de todos sus mercados ganaderos.