28 de marzo 2005 - 00:00

Factores bajistas en el futuro de la soja mundial

La mejora experimentada en el mercado granario permitió que en el lapso de solamente cinco semanas las posiciones de soja para entrega en los meses de mayo y julio llegasen a experimentar una mejora de algo menos de USD 2 por bushel en el mercado de Chicago, situación impensada pocos meses atrás. Algunos de los elementos que el mercado señaló como justificativos de esta importante mejora son, entre otros:

1)
La severa sequía del sur del Brasil y Paraguay, que disminuyó sostenidamente las proyecciones productivas que se tenían inicialmente.

2)
La fuerte cobertura de los fondos especulativos, que mantenían hasta principios de febrero una importante cantidad de contratos vendidos en el complejo oleaginoso, trigo y maíz.

3)
La percepción generalizada de que un dólar débil determina que los precios de commodities, al ser convertidos en otras en monedas, se encuentren en los niveles más bajos observados en muchos años.

4) La fuerte inversión de fondos en los mercados de materias primas, que se han convertido en una alternativa interesante en los últimos tiempos, como diversificación de portafolios y resguardo contra la inflación.

Del análisis fundamental del mercado se puede inferir que la situación actual es un poco menos bajista que con anterioridad a la sequía sudamericana, aunque bastante negativa, si la comparamos con el escenario de la campaña 2003/2004, en la que se produjo una seria crisis de oferta mundial.


En general, se requerirán novedades positivas de importancia para que el mercado pueda resumir y continuar su tendencia alcista.

Entre alguno de los elementos futuros que la plaza podría interpretar como negativos para el mercado de soja se encuentra la posibilidad de una siembra un poco más abultada de lo que se pensaba un par de meses atrás, por la buena relación de precios que goza actualmente contra el maíz.


Además, estacionalmente los precios tienden por lo general a declinar de los altos que se registran en primavera, a partir de mayo o junio, poco antes de comenzar a instalarse a pleno el mercado climático en los EE.UU.

Existen también algunas versiones que indican que China podría estar incrementando sus tasas de interés domésticas próximamente, lo que podría llegar a provocar -aunque en otra escala- algunas cancelaciones de compras como las que vimos algunos meses atrás. Por otra parte, y aún con una campaña más reducida que lo estimado inicialmente, existen importantes disponibilidades frescas de soja sudamericana sin vender, además de la política de retener mercadería adoptada por los farmers estadounidenses en este ciclo. Finalmente, resulta bastante improbable que la carrera por reducir la estimación productiva de Brasil por parte de los analistas privados continúe al ritmo sostenido que tuvo hasta hace pocos días. Inversamente, toda proyección futura que supere el umbral de los 53 a 54 millones de toneladas para ese país va a ser interpretado como una novedad bajista, aunque implique un recorte de más de 10 millones a las estimaciones inicialmente reveladas.

• Nuevas cifras

Esta semana, la agencia gubernamental CONAB reveló sus nuevas cifras de producción brasileña. Para soja, estiman una cosecha de 53,1 millones por tenolada, lo que marca un fuerte contraste con respecto a los 57 millones proyectados el 7 de marzo pasado.

La CONAB mantuvo su proyección de maíz para ese país en 39,03 millones de toneladas, lo cual genera preocupación local, pues es probable que de exportar un millón de toneladas en la campaña anterior, pasen a importar unos 5 mill./t, por culpa de la sequía de esta temporada y el marcado crecimiento de su industria porcina y avícola.

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