El lanzamiento del Area Especial de Pesca (AEP), genera un nuevo escenario en el marco de las protestas que encabezan las cámaras de armadores y de procesadores de pescado en contra de la presencia de buques congeladores al norte del paralelo 48. Según el interventor de la Dirección Nacional de Pesca, Horacio Rieznik, el área apunta a promover la industria pesquera local al autorizar a los buques congeladores nacionales a capturar toda especie salvo la merluza Hubbsi en la zona comprendida entre los paralelos 48 y 37 y las millas 170 y 200.
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En cambio, las cámaras de Armadores de Buques Pesqueros de Altura y de Procesadores de Pescado rechazaron de antemano esta decisión argumentando que estos buques son los «culpables directos de la crisis de los recursos de la merluza común y otras especies, y de la creciente desocupación de mano de obra en tierra». En el ojo de la tormenta se ubica uno de los principales recursos del Mar Argentino, la merluza común o Hubbsi, declarada en estado de emergencia. Los representantes de la flota fresquera acusan a la congeladora de haber depredado el recurso. Mientras la Resolución 12/2001 autoriza el ingreso de hasta un máximo de 20 buques congeladores a la vez en la AEP, las entidades antes mencionadas rechazan de cuajo la sola presencia en la zona de dicha flota.
Las cámaras fresqueras ironizan sobre «la pesca de cualquier especie salvo la merluza Hubbsi», ya que los buques congeladores no podrían operar de tal manera sin «la presencia de artes selectivos de pesca», como es el caso de los poteros (reflectores) para la pesca de calamar.
Al respecto la resolución propuesta desde Pesca establece que se permitirá la captura «incidental» de merluza Hubbsi de hasta 10 por ciento del total pescado, y aplicará asimismo una multa de 40 días en muelle en caso de superar esa cifra. Rieznik justificó el área especial en que se prioriza el trabajo argentino dado que los buques autorizados a pescar en la zona deberán pertenecer a empresas argentinas, con plantas procesadoras en tierra, donde deberán dejar al menos 25 por ciento de su captura para su industrialización.
Los buques congeladores, también conocidos como «factorías», se caracterizan por procesar a bordo la totalidad de su captura, motivo de protesta de los fresqueros (que enfrían la captura para que sea procesada en tierra) ya que «atenta contra la mano de obra en tierra».
Empleo
Por su parte, Rieznik señaló que cada buque deberá emplear un plantel mínimo de 125 trabajadores y estimó que los puestos de trabajo que se generarán «serán más de mil». Al parecer, la medida no conforma al sector opositor que declara que son «alrededor de 20.000» los trabajadores afectados por la operatoria de los congeladores.
Precisamente, reclaman que en la zona de exclusividad (dentro de la que se encuentra la AEP) sólo esté autorizada la pesca de los buques fresqueros porque son los únicos que «garantizan 100 por ciento del desembarco de sus capturas para su proceso en tierra, mayor ocupación de mano de obra y la posibilidad de reactivar el sector».
Rieznik aclaró que «hasta la fecha, la pesca de la merluza común al norte del paralelo 48 estaba permitida sólo para los denominados buques fresqueros» ante la necesidad de preservar el recurso de la merluza.
El permiso a los buques congeladores de pescar en esta zona (antes vedada) se otorga tras verificarse «una recuperación como consecuencia de una fuerte regulación» del recurso.
El principal objetivo que persigue la administración de Pesca es «promover la industria nacional», dijo. Las entidades, en cambio, señalan que esta medida contradice «el Decreto 189/ 99 y la Resolución 24/99 que declaró en emergencia el recurso merluza Hubbsi y que restringió la operatoria de la flota arrastrera congeladora al sur del paralelo 48».
En este mismo contexto distintos dirigentes de la Patagonia se expresaron a favor de la resolución del gobierno. El gobernador de Río Negro, Pablo Verani, manifestó que «por fin se ha oído el persistente reclamo de las provincias patagónicas expresado en numerosas oportunidades, en cuanto a que se permita a las empresas explotar sus recursos». «Esto permite también que las políticas activas que desarrolló el gobierno nacional repercutan en forma significativa en las jurisdicciones donde se producen esos recursos, con la consiguiente ocupación de mano de obra y desarrollo económico», afirmó. Por su parte, el diputado santacruceño Ricardo Patterson (UCR) sostuvo que la decisión gubernamental «generará un aumento de la actividad económica, incremento de las exportaciones y de la ocupación de la mano de obra argentina».
Patterson, que es presidente de la comisión de intereses marítimos de la Cámara de Diputados, adelantó que se realizará un seguimiento respecto de la metodología adoptada a fin de garantizar el régimen de acceso de todos los barcos que operan en el litoral marítimo.