31 de diciembre 2003 - 00:00

Ganaderos: temor por menores pariciones

Terminando el año 2003 podemos hacer un balance positivo, con respecto a todo lo referente a la comercialización de ganados y carnes.

Si manejamos la relación que tuvo el precio del novillo que fue para el año 2002 de 0,65 centavos de dólar, con respecto al año que estamos terminando, encontramos que se ha mantenido estable, con los lógicos cambios de un mercado cuya formación de precios se origina por la oferta y la demanda, así todo, nos encontramos a la fecha con un precio de alrededor de 0,67-0,68 centavos de dólar.

Con respecto a lo que puede llegar a suceder en el año 2004 estoy casi convencido de que seguiremos manteniendo una estabilidad de precios similar a los de estos últimos dos años.

Aunque esta situación podría tener algún tipo de variación debido a factores relacionados con el auge de la agricultura que viene ocupando debido a su alta rentabilidad, espacios de la ganadería, la cual ha tenido dos destinos:
a) su traslado a zonas más marginales,
b) su liquidación. Esto tiene dos resultados, el primero, campos con aptitudes de una ganadería menos intensiva con engarzes más lentos o resultados en la cría de menores porcentajes de parición, el segundo caso nos representa una disminución, o por lo menos, un menor crecimiento de nuestro stock ganadero. Otra razón que creo que va a influir, quizás no tanto en el año que comienza sino mas en el año 2005, es la importante disminución de la tasa de parición y destete, resultado de la importante sequía que hemos tenido en el transcurso de 2003 y que afectó principalmente las zonas de cría.

Con respecto a otros factores que nos puede cambiar esta cierta estabilidad de precios que venimos manteniendo es la apertura de los mercados de Estados Unidos y Chile, que pueden mejorar como lo venimos viendo en el vecino país del Uruguay, el valor de la hacienda a un precio de alrededor de los 0,85-0,90 centavos de dólar.

Esto dependerá fundamentalmente de que podamos cumplir con todas las condiciones sanitarias con las que nos hemos comprometido para poder acceder a estos mercados, para la cual la entidad que hoy presido, el Centro de Consignatarios de Productos del País, ha participado y seguirá participando de todos los foros (Comisión Nacional de Trazabilidad dependiente de la SAGPyA, Instituto de Promoción de la Carne Vacuna, SENASA, Cadena Agroindustrial, entidades productoras, FADEFA, Conalfa, etc.), desde donde podamos colaborar con las instituciones para el mayor éxito de nuestra producción ganadera. Esperamos que con todo este esfuerzo que venimos realizando en conjunto con todas las entidades, asociaciones de productores, industria frigorífica, etcétera, podamos llegar a lograr la diagramación de una política consensuada de ganados y carnes, donde tengamos un único estándar sanitario en nuestra industria frigorífica, un sistema de trazabilidad e identificación coherente con nuestras realidades, y una activa política de promoción de nuestras carnes vacunas tanto en los mercados externos como también en el consumo interno. También esperamos lograr una disminución de las retenciones agropecuarias como de la excesiva carga impositiva que hoy sufre el sector, que creo no equivocarme, es hoy uno de los pilares del ingreso de divisas, del desarrollo de nuestras poblaciones rurales, el motor para que toda esa producción se pueda trasladar con la infraestructura debida, lo que directa o indirectamente también nos transforma en un importante generador de mano de obra.

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