La Argentina mantiene el primer lugar como exportador mundial de miel y se ubica hoy como el tercer productor del planeta. Debido a que 95% de la producción apícola se exporta, la actividad se posiciona ahora como una de las más beneficiadas por la devaluación generada en el país a principios de año.
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Sin embargo, el salto del dólar tras la convertibilidad, provocó también una suba en los valores en pesos de los costos de producción, que variaron entre 16% (mano de obra) y 300% (mantenimiento de las colmenas).
No obstante, el cambio de perfil económico permitió también que el costo por tonelada producida cayera en dólares desde u$s 709,3 (ejercicio 2000/'01) a u$s 498,85 (ejercicio 2001/'02), una variación nada despreciable para un producto destinado enteramente a la exportación.
Un reciente trabajo realizado por el INTA Rafaela analiza cómo impactó la devaluación en 18 casos de explotaciones apícolas, tomando como base los precios promedio de la campaña 2002-2001 y el efecto de los precios actuales sobre las empresas; también se analizó el ingreso neto -la cantidad de dinero que queda disponible en la empresa para retiros empresariales, para pagos de deudas y para crecimiento-así como se consideró una unidad de empresa apícola basada en la cantidad de colmenas necesarias para cubrir un retiro empresarial de 6.000 $/año sin contemplar los requerimientos para el crecimiento de la misma. Los precios de la campaña 2000-2001 se calcularon en u$s 0,90 por kilogramo y los valores actuales a u$s 1,47 por kilogramo.
• Dólar
«Las empresas apícolas mejoraron sus márgenes en forma importante debido a que los costos crecieron a una tasa inferior a la cotización del dólar, magnificándose ésta con el aumento en el precio internacional de la miel», indican en su informe los agentes de Proyecto Cambio Rural INTA EEA Rafaela, Gustavo Schneider y Javier Caporgno.
El informe es contundente: los costos de alimentación crecieron 284,6% para las empresas apícolas analizadas; los combustibles y lubricantes aumentaron 105%, mientras la manutención y reparación de vehículos aumentaron 120%.
La manutención de los colmenares creció 300%; el gas, 90%; el precio de compra de abejas reina, 200% y la sanidad incrementó sus costos en 109,2%.
Los envases utilizados en la actividad aumentaron 260%, mientras el valor del mantenimiento del material apícola creció 66,7%. El arrendamiento de la tierra, en tanto, se incrementó 270% tras la devaluación y la mano de obra, 16,7%. El costo de los fletes también aumentó 150% mientras los honorarios profesionales acompañaron la devaluación con un crecimiento de 30%, según los datos aportados. Por otra parte, los distintos proyectos analizados -sobre una base de 18 explotaciones con un promedio de 245 colmenas cada una- muestran un promedio de 45 kilos de rendimiento por colmena y un precio promedio por kilo de miel de $ 0,90 para el ejercicio 2000-20001 y de $ 5,3 por kilo durante noviembre de este año.
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