7 de marzo 2001 - 00:00

Lanas: temor en Europa ante epidemia de aftosa

Lanas: temor en Europa ante epidemia de aftosa
París (AFP) - La epizootia de fiebre aftosa que sufre el ganado ovino del Reino Unido podría desorganizar el mercado de lana europea sin procesar, aunque no tendría un impacto significativo en los precios de dicho producto procedente esencialmente de Australia y Nueva Zelanda.

«Las exportaciones de lana sin procesar de Gran Bretaña hacia los países de la Unión Europea (UE) están suspendidas desde hace una semana, desde los primeros casos de fiebre aftosa declarados en los rebaños británicos», explicó el francés Hubert du Potet, secretario general adjunto del Comité Central de la Lana de las Fibras Asociadas (CCLFA).

Excepción

«Sólo las lanas lavadas, que fueron sometidas a tratamientos que eliminan los gérmenes de la enfermedad, son todavía comercializadas en los países de la Unión», añade.

La producción europea de lana es modesta frente a los tres grandes países exportadores: Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

En Europa, Gran Bretaña (31 millones de cabezas ovinas) es el principal productor de lana, con 69.000 toneladas.

Irlanda (seis millones de cabezas) -donde la lana representa una importante fuente de ingresos-corre el peligro de verse seriamente afectada por la epizootia, considera el experto del CCLFA.

Francia

En Francia, la cabaña de 10 millones de ovinos produce cada año 20.000 toneladas de lana cruda, que exporta en 80%, principalmente a Japón para el relleno de colchones. Pero, habida cuenta de las necesidades de la industria textil, Francia importó el año pasado más de 50.000 toneladas de lana no procesada, según el CCLFA.

El experto del CCLFA teme una grave desorganización del mercado europeo, que sufrirá la fuerte competencia de los productores del Nuevo Mundo.
Australia, con su cabaña de 117 millones de ovejas, es el principal productor mundial de lana, con 674.000 toneladas en el período 1998-1999.

Las tres cuartas partes de dicha lana son exportadas, a Asia en general y a China en particular, pero también a Europa (Italia, uno de los principales importadores europeos; Francia; Reino Unido, y Ale-mania). El otoño (boreal) pasado el Africa austral, en especial Sudáfrica, se vio afectado por una epidemia de fiebre aftosa.

La Unión Europea y una docena de países en todo el mundo aplicaron entonces un embargo total o parcial a los animales o productos procedentes del ganado sudafricano.