26 de septiembre 2001 - 00:00

Largo plazo para la negociación agrícola

Los bajos precios y el escaso nivel de exportación de trigo preocupa a los analistas
Los bajos precios y el escaso nivel de exportación de trigo preocupa a los analistas
Los eventuales avances en las negociaciones comerciales multilaterales se percibirán recién en 2005 o 2006 y de manera tendencial. Así lo expresó el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (SAGPyA) argentino, Marcelo Regúnaga, durante un seminario sobre «Situación y Perspectivas Agrícolas del Sector Agropecuario», en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Asimismo, el funcionario argentino opinó que las negociaciones internacionales de comercio no tendrán efecto «en el corto plazo».

La evolución en estrategias de competitividad mundial, sumada al proteccionismo agrícola que aplican los países más industrializados «están determinando una tendencia declinante para los precios» de los commodities, con excepción de algunos productos diferenciados, agregó Regúnaga.

El funcionario también alertó respecto de la necesidad del sector en el plano local de producir en «escalas integradas» y reiteró su postura acerca de la importancia de incluir a otros productos en la comercialización que actualmente realizan los mercados a término, en relación con los que dijo que «hay que reestructurarlos». En relación con el proteccionismo agrícola internacional, agregó que si no se suspende la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC), prevista para noviembre de este año, «y avanzan las negociaciones multilaterales, los impactos positivos recién se verán en 2005 o 2006 y serán 'tendenciales'». En el corto plazo, las negociaciones internacionales de comercio «no tendrán efecto», subrayó el titular de la SAGPyA. Regúnaga también expresó su preocupación acerca de la «compleja situación» que vive la Argentina con Brasil, en el ámbito del Mercosur, no sólo por las asimetrías comerciales, sino especialmente porque la devaluación permanente del real «licuó los beneficios» que se recibían hasta que se inició ese proceso en el país vecino.

«Brasil genera enormes problemas de competitividad, debido a su política monetaria»,
agregó, y se esperanzó respecto de que un «eventual acuerdo con la Unión Europea podría dar un marco de mejor acceso» de los productos argentinos a la plaza internacional.

Sobre el tema, precisó que la apreciación que logró el peso argentino durante los últimos años, «le quitó competitividad» en los mercados mundiales, en especial en Brasil, y aunque aseguró que parte de ese desequilibrio comercial «se compensó con mayor productividad local», todavía «faltan cambios tecnológicos, mejoras impositivas y resolver las dificultades serias que enfrentan numerosas economías regionales».

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