Las desfavorables condiciones climáticas bajo las cuales se está desarrollando la primavera en nuestro país, afecta la evolución de los cultivos. En los granos gruesos se registra un fuerte retraso en la siembra, observándose la situación más drástica en Buenos Aires.
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Las últimas previsiones de área divulgadas por la Secretaría de Agricultura (SAGPyA) comenzaron a recortar las superficies correspondientes a girasol y maíz, según un informe de Granos del Paraná SA. En el caso del girasol, luego de deducir áreas localizadas en el oeste bonaerense, más precisamente en el ámbito de la Delegación Pehuajó de la cartera agrícola, el área total a sembrar a nivel nacional se estimó en 2,48 millones de hectáreas, computando una merma de 30,7% respecto del ciclo 1999/ '00, así como una caída de 180 mil hectáreas respecto de lo estimado previamente.
Algunas proyecciones privadas consideran que la posibilidad de siembra de girasol está acotada en algunas regiones, y llevan a no menos de 35% el recorte en el cultivo, del cual surgirá una superficie de 2,2/2,3 millones de hectáreas, y un volumen de producción inferior a 4 millones de toneladas, frente a 6 millones en el ciclo previo. Para el maíz, la situación de demora parecería irrelevante respecto del resto de los cultivos. Pero aquí ya se ha computado una merma de 12% en el cultivo, con una superficie de 3,2 millones, a partir de la cual la cosecha podría ubicarse en el rango de 13,8/14,2 mill/t, cifra muy inferior a los 15,5 millones previstos por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) en su informe de noviembre. Aunque en soja todavía existe tiempo material para concretar la siembra, las tareas muestran una demora importante, ya que a nivel nacional se encuentran a 11 puntos por debajo del registro del año pasado. La estimación oficial es de 9,9 millones de hectáreas a cultivar con la oleaginosa, si bien aún no se descarta dicha extensión o algo superior, a medida que se dejan de sembrar otros cultivos, la condición necesaria para alcanzar este escenario sojero es que en el corto plazo se normalice el clima. En trigo, en donde recién se inicia la cosecha, el exceso de humedad está afectando la calidad y los rindes en algunas zonas de Santa Fe, ante la aparición de enfermedades fúngicas. En Buenos Aires, el encharcamiento de algunos campos determina áreas pérdidas para la recolección. Estas tareas están muy avanzadas en las provincias del norte del país, en donde se cosechó entre 70% y 85%.