La nota más destacada de la semana fue sin dudas el informe revelado por el USDA el lunes, aunque a partir de él, la plaza prefirió seguir concentrándose en el clima. En este sentido, las próximas tres semanas son cruciales y altamente determinantes de los rendimientos a obtener en los EE.UU., particularmente en los cultivos de soja. La Argentina ya comienza a verse beneficiado por esta circunstancia accidental, que marca la situación climática de los EE.UU., y la amenaza cierta que en ese país se obtenga la peor cosecha desde 1995. Todo esto abre expectativas favorables para la inminente implantación de granos gruesos correspondientes a la próxima campaña 2002/2003. En este sentido, la Bolsa de Cereales porteña consigna un franco avance en la implantación de girasol en las provincias de Chaco, Formosa y en el norte de Santa Fe, correspondiente a 7% del total del país. Hay inquietud en la siembra de maíz y soja, en la que hay un encendido consenso entre los privados que existirá una marcada merma en la siembra del primer cultivo a favor del segundo, con un importante ahorro en la inversión de insumos.
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La operatoria en los mercados físicos no se alteró sustantivamente, aunque muchos se dejaron tentar por los nuevos precios de soja y maíz. En el MAT, no obstante el «récord post-devaluación» del miércoles, la operatoria dista aún mucho de ser aceptable.
• Sorpresas
El informe del Departamento de Agricultura de los EE.UU. fue sorprendente. No resulta muy habitual que el USDA sea el más pesimista de toda la línea de analistas privados y, en general, las pérdidas de cosecha en los EE.UU. se van pautando de mes en mes para que la noticia no resulte explosiva y se vaya digiriendo gradualmente. No en vano, un reconocido analista de Chicago llamó a este reporte «El informe de cosecha de la década».
Mundialmente, la producción de soja de esta campaña en el hemisferio norte (y la próxima de Sudamérica), declinará 3,2% con respecto a julio, ubicándose ahora en 183,3 millones de toneladas. Tanto la demanda como la molienda permanecen estables, mientras tanto los stocks finales caen 22%. Además, el USDA mantuvo su proyección para China en 15,6 millones de toneladas al igual que las importaciones de este país que siguen en 14 mill/toneladas. La producción de soja en Brasil fue aumentada en un millón de toneladas a 48 millones y la de nuestro país permanece sin cambios en 30 millones, algo que sorprendió bastante pues la SAGPyA habla de 34 millones, del mismo modo que muchos privados locales.
• India
La particular situación de la India no escapa a la preocupación del mercado de oleaginosas del mundo. Este país es el principal importador de aceites vegetales del mundo y sus requerimientos de consumo son elevados. Al producir soja, exporta entre 2,5 a 3 millones de toneladas de harina que no utiliza y que son aprovechados por terceros países importadores. Según el attaché del USDA en este país, la India tendrá una cosecha de soja de 4,4 millones de toneladas, contra los 5,4 millones que obtuvo el año anterior. Esta circunstancia no le permitirá exportar más de 1,4 millón, contra 2,1 millones exportadas el año anterior. De acuerdo a informes privados, la India producirá un total de 9,7 millones de toneladas de cultivos de invierno (los que actual-mente se encuentran implantados y soportando pocas lluvias), versus 11,8 millones del año anterior. La cosecha de maní se espera que alcance solamente 4,1 millones de tone-ladas, contra 5,1 millones del año anterior.
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