«La cadena de producción, comercialización y venta de la leche se inicia en el productor y tiene como eslabón final el comercio o supermercado, pero en el medio se ubican el transporte, la logística, la industria, intermediarios y distribuidores», explicaron los supermercadistas.
Por el contrario, los super-mercados afirman que los reclamos de los productores «no hacen más que deslindar responsabilidades, llevar confusión al consumidor y generar presión sobre el último eslabón de la cadena, la cara visible ante el cliente que asumió públicamente el compromiso de no aumentar los precios de los productos alimenticios nacionales».