18 de agosto 2001 - 00:00

Maíz: el clima será clave en el mercado estadounidense

El USDA puede pronosticar nuevas bajas para los rendimientos del maíz en la campaña estadounidense
El USDA puede pronosticar nuevas bajas para los rendimientos del maíz en la campaña estadounidense
La última palabra de la campaña norteamericana de maíz y soja aún no está dicha. En el caso particular del maíz, si bien dejamos un poco de lado la etapa crítica, lo que venga de ahora en más desde lo climático podría determinar mermas en los rendimientos hasta ahora potencialmente alcanzados.

Muchas áreas del cinturón maicero estadounidense sufrieron un marcado estrés antes de entrar en la etapa de polinización, particularmente en los estados del norte de la región. Otras áreas no cuentan con la suficiente cantidad de nutrientes aplicados, ya sea por motivos de índole financiera o porque el mal tiempo impidió la aplicación de éstos. Si bien se va agotando el plazo para que se manifiesten daños irreversibles en estos cultivos, agosto y setiembre terminarán de definir el escenario productivo.

Es muy posible, además, que en el caso particular del maíz, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) prosiga disminuyendo su proyección en sucesivos informes mensuales.

Volúmenes

Hay algunos operadores que apuestan a una cifra final de entre 230 y 233 millones de toneladas en los Estados Unidos, obviamente en caso de no mediar inconvenientes climáticos por delante.

El uso total proyectado en los EE.UU. alcanza los 249,5 millones de toneladas, un incremento de casi 10% con respecto del año anterior y, en caso de real-mente materializarse, será el consumo total más alto de la historia de ese país. Esto también estará seriamente condicionado a la situación del clima y la posibilidad de alcanzar una buena cosecha. De no mediar esta circunstancia, el uso se recortará al compás de la caída productiva pues los mayores precios a alcanzar comenzarían determinar la necesidad de racionar el consumo. Por eso hoy se comenta que tal vez el USDA haya revelado el viernes 10 su cifra de producción más alta del año para los EE.UU., pero también pudimos haber visto la cifra más alta proyectada para el consumo. Por ahora, el organismo estadounidense sigue convalidando que los rendimientos serán bajos; en el informe semanal de estado de los cultivos se confirmaba una caída de 3 puntos porcentuales en el estado «bueno a excelente». Ahora, 57% del maíz se ubica en esta situación y en solamente dos semanas la condición cayó 7 puntos porcentuales. Ya han polinizado 97% de los cultivos y 20% de ellos se encuentran dentando.

En soja, los cultivos se encuentran en pleno llenado de granos y los niveles de humedad que se vayan observando en lo que resta de este mes y de setiembre determinará mejores o peores rendimientos.
La mayoría de los operadores esperan, en principio, una nueva corrección en el próximo informe que refleje la situación climática de la primera parte del mes. Sin embargo, si el clima ofrece un buen comportamiento en lo que resta del mes y la primera mitad de setiembre, lo que muchos asumen como cierto podría no cumplirse.

El USDA reveló en el informe que el mercado esperaba, con el estado «bueno a excelente» en 54%, contra 57% de la semana anterior. La caída de esta condición en dos semanas fue de 6 puntos porcentuales. Estos informes sobre el estado de cultivos resultan ser los más pesimistas revelados en el curso de este año. En realidad, el mercado venía anticipando un nuevo recorte esta semana, pero había algunos que esperaban un informe mucho peor, difícil de conseguir con el clima que se viene desarrollando hasta el momento.

La noticia de los
inconvenientes con los nuevos materiales genéticamente modificados y la posibilidad de algún recorte en el consumo por esta circunstancia operaron en contra de un avance franco en la plaza de soja en Chicago a la luz de sus cifras de exportación semanal que resultaron muy buenas para este producto.

Si el clima resultase favorable para ambos cultivos de verano, seguramente observaremos tranquilidad en los precios hacia mediados de setiembre,
una vez que resulten más claros los rendimientos finales a obtener. Debido a los recientes eventos climáticos y al deterioro que se viene observando en los cultivos en los últimos 15 días el mercado ha cambiado de actitud y trata de comprar los breves períodos de flojedad en lugar de vender los de firmeza, como venía ocurriendo durante la segunda parte de julio.

En este sentido,
la demanda por proteínas vegetales sigue muy activa y expectante, con un euro registrando los mejores niveles en 5 meses, que contribuye a generar un mejor poder de compra de commodities en general.

En
trigo, se sigue hablando insistentemente que habrá problemas de calidad para la producción de los EE.UU., lo cual no está viniendo acompañado de mejores precios, o al menos sin el entusiasmo que el clima despierta en las plazas de soja y maíz. Esto se podrá mantener un tiempo más y siempre a la espera de lo que acontezca en el hemisferio sur.

En el contexto mundial, el USDA anunció en su informe
mermas productivas en países tradicionalmente exportadores, con Canadá (cuya cosecha alcanzaría los 22,5 millones de toneladas, 2,5 millones menos que en julio) y la Unión Europea (UE), con una producción que ahora se estima en 94 millones de toneladas, 2 millones menos que el mes anterior.

La situación de
Australia tampoco ha sido buena y allí se esperan no sólo mermas en la cifra final a alcanzar, sino también problemas de calidad.

Oferta

Aquí la situación de oferta global es totalmente distinta a la del maíz: si bien en este último producto lo que acontezca en los EE.UU. afectará al mundo, en trigo el escenario es totalmente distinto pues el abastecimiento de los EE.UU. no gravita del mismo modo.

Según el outlook mensual de aceites vegetales del USDA, las altas temperaturas y la ausencia de lluvias han reducido los rendimientos de la cosecha de canola en Canadá. Si bien se regis-traron lluvias hacia fines de julio, éstas resultaron ser un tanto tardías como para recomponer el escenario productivo, por ello prevén una cosecha para esta temporada de 5,3 millones de toneladas, contra 5,8 mill/t estimadas previamente.

En
Francia, la colza tampoco tuvo un buen año, por exceso de lluvias durante el invierno, seguido de muy altas temperaturas en el verano. La proyección del USDA para esta campaña son de 3,1 mill/t, contra 3,6 mill/t obtenidas el año anterior.

En contraposición a los datos ofrecidos para colza/canola,
el USDA incrementó en 700 mil toneladas su proyección mun-dial de girasol para la campa-ña 2001/'02, situando la cosecha en 22,8 millones de toneladas. el ajuste parte básicamente de incrementar el área de siembra en Ucrania (2,5 millones de hectáreas) y en la Argentina (1,9 millones de hectáreas).

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