Malas cosechas del Norte benefician a Sudamérica
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Está prácticamente descontado que el USDA aumentará su proyección de precios de maíz y soja. Seguramente también realice algún ajuste en la demanda de soja para que no resulte descompensado de la oferta total. Este ajuste podría ser interpretado como bajista, pero el resultado final del informe dependerá fundamentalmente del número de producción que apliquen y la cifra de stocks finales resultante.
Es posible que el Departamento haga decrecer los números globales de la cosecha de oleaginosos. Podría efectuar un incremento de hasta 4 millones de toneladas en la proyección de nuestra cosecha de soja 2002/'03 (algo bastante improbable, al menos durante este informe) y aumentar la proyección del Brasil en un millón. Incrementos de esta naturaleza le permitirían al USDA neutralizar las bajas productivas de soja en los EE.UU., India y China. La proyección de canola del Departamento será probablemente más baja que en julio (tal vez 1,5 millón menos), por el recorte que se marcará en la producción de Canadá, además de Alemania y Australia. Seguramente también se revele una fuerte disminución en la estimación de la cosecha de maní de India, en alrededor de 1,7 millón de toneladas. Tal vez el único producto del complejo oleaginoso que marque un ascenso en el esquema de producción mundial sea el girasol. Sudamérica está capitalizando las malas condiciones de las oleaginosas del Hemisferio Norte y la respuesta segura a esta circunstancia será una mayor siembra para la próxima campaña. En Brasil, el entusiasmo por los precios que alcanzó la soja ha sido más encendido que en nuestro país. Informes privados señalan que está muy avanzada la venta anticipada de soja de la campaña 2002/'03, con casi 30% vendido en forma anticipada.
• Factores
• Caída
En la Argentina, la cosecha no alcanzará el brillo de otros años, un poco por los problemas financieros y otro poco por el clima, la implantación de esta campaña nos acompaña a un ritmo muy lento. Según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, sobre un total a implantar de 6 millones de hectáreas, se han sembrado 5,4 millones, o 90%, en marcado contraste con respecto al año anterior, en que se implantaron 7 millones de hectáreas. Los precios de trigo nuevo (del orden de los u$s 105 por tonelada en el MAT) entusiasman, aunque en general no muchos se encuentran dispuestos a arbitrar grandes cantidades. Algunos piensan que va a haber menos producción (esto es cierto) y que el buen comportamiento en los precios de este año no justifica apresurarse por realizar ventas. Por otra parte, encontraremos en la próxima campaña algún crecimiento en el consumo doméstico: con precios de la carne y de otros alimentos firmes, es altamente probable que la demanda local de harina continúe sostenida. Con buenos márgenes de utilidad en los niveles de precios alcanzados en la campaña vieja, no veremos seguramente falta de interés por parte de los compradores locales de trigo nuevo, a 20%-25% por debajo de los actuales.
El volumen operativo total del Chicago Board of Trade trepó a un récord significativo durante julio pasado, en el que se negoció un total de 33.24 millones de contratos. Esta cifra implica un crecimiento de 69,6% por encima de lo negociado en julio de 2001. En el mercado de maíz, la operatoria en maíz de julio creció 6% con respecto a junio y 54% con relación a julio del año anterior. La plaza de futuros de soja evidenció un crecimiento de 34% respecto de junio y 17% con respecto a julio del año anterior; la cantidad de contratos negociados en este mercado fue de 1,7 millón y el total en lo que va del año asciende a 8,4 millones de contratos. Los futuros de harina de soja crecieron 21% con respecto a junio y 13% si lo comparamos contra julio de 2001, en tanto los futuros de aceite crecieron 19% con respecto a junio.


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