28 de marzo 2005 - 00:00

Margen positivo en ganadería

Según un trabajo de AACREA, con los precios agrícolas de mediados de febrero y la estructura impositiva vigente, los impuestos representan entre 58% y 103% del resultado de las empresas

En 2004, la Argentina registró la mayor presión impositiva de los últimos diez años y el sector agropecuario no fue ajeno a este escenario.

En este contexto, el área de Economía de AACREA elaboró un trabajo que evalúa cuál es la presión fiscal que pesa hoy sobre los empresarios del sector, mediante el análisis de modelos zonales de producción (Litoral norte, oeste de Buenos Aires).

Del trabajo surge que en ganadería los números son positivos.

El primer modelo analizado corresponde a un establecimiento de 10.000 hectáreas ubicado en la zona norte de Corrientes (Litoral Norte), dedicado exclusivamente a la cría de ganado vacuno, con una producción de carne de 50 kg/ha.


Si se considera que el campo es propio, el Resultado Final Sin Impuestos (RFSI) es de 46,2 pesos por hectárea. Al considerar los impuestos, la carga fiscal total asciende a 57,8% de ese resultado, con lo cual la utilidad de este establecimiento cae a 19,5 $/ha.

El principal componente de la carga impositiva es el Impuesto a las Ganancias (48% del pago total de los impuestos), seguido por los derechos de exportación que representan 18% de la transferencia impositiva al Estado
.

Los beneficios disminuyen considerablemente cuando el mismo planteo productivo se evalúa sobre un campo 100% arrendado, aunque el resultado económico sigue siendo positivo. En este caso, que considera un costo de alquiler de 14 kg de carne por hectárea por año, el resultado final después de impuestos pasa a ser de 6,5 $/ha. El total de la carga impositiva, en tanto, es de 66% del RFSI. Los tributos que más inciden son los derechos de exportación (37% del total de impuestos) y el Impuesto a las Ganancias (29%).

Oeste de Buenos Aires
: el segundo modelo consideró un establecimiento mixto de 1.500 hectáreas situado en el oeste de Buenos Aires.

Casi un tercio de su superficie se dedica a la invernada de ganado vacuno de compra, que produce 528 kg de carne por ha. La agricultura se basa en los cuatro cultivos tradicionales.

La tecnología aplicada es la habitual en la zona, en siembra directa, y los rindes esperados corresponden al promedio CREA. El trigo ocupa 150 hectáreas con un rinde estimado de 30,5 qq/ha. Además, se siembran 385 hectáreas de soja, para las cuales se prevé una producción de 28,5 qq/ha. El maíz participa con 245 hectáreas, con un rendimiento de 72 qq/ha. También se realizan 245 hectáreas de girasol, con un rinde de 20 qq/ha. La explotación cuenta con maquinaria propia y sólo se contrata parte de las pulverizaciones. Este modelo tiene un resultado final sin impuestos de 648,2 $/ha. La carga impositiva final representa 75% del RFSI.
De esta forma, el beneficio final asciende a 163,2 $/ ha. Las retenciones son la principal carga tributaria: 42% del resultado anterior. Como en este modelo parte de la producción es agrícola, el peso de las retenciones sobre el RFSI es mayor que en el modelo anterior, dado que las exportaciones de cereales y oleaginosas se encuentran gravadas con mayores alícuotas que las de la carne. También se incrementa la participación de los derechos de exportación como porcentaje del total de impuestos pagados, pasando a representar 56% de los mismos (mientras que en el modelo anterior llegaban a 18% de la carga impositiva total).

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