México modifica su perfil en el mercado
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Las autoridades estadounidenses confirmaron el 23 de diciembre un caso de enfermedad de las «vacas locas» en el estado de Washington, lo que llevó a México y a otros países que son grandes importadores de carne de res de EE.UU., como Japón y Corea del Sur, a prohibir la carne estadounidense. Se piensa que la enfermedad de las «vacas locas», un mal degenerativo del cerebro conocido como encefalopatía espongiforme bovina, o EEB, causa una variante humana letal, la enfermedad Creutzfeldt-Jakob, a la que se atribuyen 120 muertes.
Es improbable que las importaciones de países como Australia reemplacen el suministro estadounidense debido a la demanda de Japón, Corea y otros importadores significativos de carne de res que prohibieron la de EE.UU., dijo Torres. México impone un arancel de 25 por ciento a las importaciones de carne de res de países que no tienen acuerdos de libre comercio con la nación. Además, México prohíbe la importación de carne de res de la Argentina y Brasil, los dos exportadores de carne de res más importantes de Latinoamérica, porque su historial de fiebre aftosa constituye un riesgo.
«Si no abren la frontera para fines de enero, la carne va a costar mucho en México y la gente no podrá comprarla», dijo Raymundo Cantú, dueño de Bodegas de Productos Internacionales SA, la empacadora de carne más grande de Monterrey, una ciudad industrial ubicada al norte de México. Minoristas y empacadores mexicanos como Cantú dijeron que les preocupa que los ganaderos no puedan cubrir la falta de importaciones de carne de res de EE.UU., que en 2001 aumentaron a 339.000 toneladas desde 42.000 toneladas en 1995, según estadísticas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación. La producción mexicana de carne de res para consumo local aumentó 10 por ciento, a 1,3 millón de toneladas en el mismo período.
«No pienso que en la actualidad exista la infraestructura para engordar al ganado que el mercado requiere», dijo Cantú, que ha estado importando 50 por ciento de las 6.000 toneladas de carne de res que vende al mes


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