8 de junio 2005 - 00:00

Negativo: caen las ventas de maquinaria en Brasil

En el segundo semestre de 2004 y sobre todo en 2005 se revirtieron las variables del comercio de maquinaria agrícola en Brasil. El país vecino siempre lidera la tendencia en la región y es el gran indicador para los fabricantes. La única revista especializada en maquinaria de la Argentina,-«Comercio Rural», presenta este mes un completo panorama del mercado de maquinaria agrícola en Brasil y las variables que muestra el escenario con miras a 2006. Dice, en la nota que se transcribe, que la situación de mercado se ve agravada por la pérdida de valor y competitividad internacional en razón de la reciente apreciación de la moneda brasileña, el real. También afectaron al mercado la baja de precios de los principales commodities y el aumento en los costos de producción de la industria, especialmente el acero y los neumáticos.

Negativo: caen las ventas de maquinaria en Brasil
Ya se acabó la euforia. Desde 2000 hasta 2004, en el mercado brasileño de máquinas agrícolas, la regla fue festejar el envidiable desempeño del segmento de máquinas agrícolas automotrices, es decir, el crecimiento de 13,8% en la producción y de 15,8% en las ventas que experimentó el sector en esos cuatro años.

La creación e instrumentación del programa Moderfrota (Programa de Fomento de la Maquinaria Agrícola) y el marcado efecto palanca de las cotizaciones de commodities fueron, sin duda, los motores que impulsaron los negocios de las terminales automotrices. De esta forma, se estableció en Brasil un verdadero polo de atracción para las nuevas inversiones en escala productiva y en tecnología para el segmento de máquinas agrícolas automotrices. Este hecho, paulatinamente, acreditó al segmento como relevante participación en el mercado mundial. No obstante, en el segundo semestre de 2004 y, sobre todo, en 2005, se revirtieron las variables de este escenario. Hecho que se ve agravado por la pérdida de valor y de competitividad internacional en razón de la reciente apreciación de la moneda brasileña, el real. Por otro lado, declinaron los precios de los principales commodities, se apreció la moneda y hubo un significativo aumento en los costos de producción de la industria, con la suba del precio del acero y de los neumáticos a la cabeza. Así lo demuestran los datos más recientes.

En enero de 2005, las ventas de máquinas en el mercado interno cayeron 29,1% en comparación con las realizadas el mismo mes del año pasado, si bien se comercializó el mismo volumen -sumado a las exportaciones-en diciembre de 2004 (1,7 mill. máquinas).
Hubo un pequeño aumento en las exportaciones (2,7%), que más bien refleja el cumplimiento de contratos celebrados en otro tiempo. Pero las exportaciones reflejarán en los próximos meses el mismo comportamiento observado en el mercado interno, ya que se fortaleció la trayectoria de apreciación cambiaria del real.

•Proyección

En cuanto a las perspectivas para 2005, estimaciones del sector prevén una retracción de 10% en las ventas. Ahora, si por el lado del agronegocio las transacciones de máquinas agrícolas deben retraerse, en el segmento de infraestructura, que demanda máquinas de orugas y retroescavadoras, este año será el del repunte de las ventas en el mercado interno con la activación de los negocios, teniendo en cuenta que dichos equipamientos presentaron un incremento en las ventas próximo a 50% en 2004. De la probable caída de las ventas de máquinas agrícolas, no debe concluirse que la facturación de las empresas seguirá la misma dirección descendente. El mayor contenido tecnológico de los equipos y su mayor porte implican precios más elevados y, consiguientemente, una facturación que no guarda proporción con la disminución de las ventas. Además, las mayores ventas de máquinas para el segmento de infraestructura, así como para los sectores de caña de azúcar, café y naranja, le darán oxígeno a las terminales automotrices.

En Brasil, se ha registrado un sustancial aumento de la participación de las máquinas de mayor potencia en el total de ventas. Esta tendencia se volvió aún más evidente en los últimos dos años, en los que se observó una caída en el número de unidades comercializadas en la faja de 50CV a 99CV, mientras que se mantuvieron relativamente estables las ventas de máquinas en la faja de 100CV a 199CV.

La mayor potencia de los equipos utilizados se refleja en un aumento de la productividad por hora/ máquina y en la disminución de los costos unitarios. Esta tendencia se suma al crecimiento de la escala de los sembradíos, principalmente en los instalados en la vastedad de los cerrados (sierras), transformándose en los más eficientes.


Por otro lado, los segmentos de granos y fibras sufren una sustancial caída en su cotización, mientras la caña de azúcar, el café y las frutas compiten en la apreciación de sus productos. Y esto coincide con el inicio del vencimiento de las primeras cuotas de los planes de financiación contratados en el ámbito, pudiendo provocar el incumplimiento de los productores especializados en granos y fibras.

Pueden generarse fuertes tensiones en el sector, a menos que haya una política pública de amparo a los productores que no previeron recursos suficientes para honrar los compromisos contraídos o que todavía deben cuotas de otros préstamos contratados en el pasado.

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